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Cherchi gana subasta en Panamá


El promotor italiano Salvatore Cherchi fue el único que ofreció en la subasta de título interino semipesado efectuada ayer en Panamá, por la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y ganó el derecho de montar la pelea entre su protegido, Silvio Branco y el puertorriqueño Manny Siaca.
Roma o Campioni son las posibles sedes del combate que será por el título interino semipesado.
El promotor ofreció 141 mil 150 dólares
JR: Creo yo que ahora tenemos la oportunidad, más que nunca, de diversificar nuestros mercados. En EE.UU, que va a seguir siendo y por buen tiempo, el principal socio comercial de América Latina; en una Europa que está comenzando a crecer y una tercera alternativa que no teníamos hasta hace cinco o seis años, sudeste asiático. Creo que la oportunidad que tenemos de aprovechar ese nuevo mercado desde el punto de vista de los hombres de empresa, de nuestros políticos, constituye nuestra mejor oportunidad de poder acelerar, de manera rápida, el crecimiento del continente.
Semblanzas: Pero si venimos creciendo bien, dónde radica entonces la preocupación por medidas que debe asumir la región?
JR: Venimos creciendo bien. En los últimos años hemos crecido alrededor del cinco por ciento por año, con inflación de cinco por ciento controlada, etc., lo cual nos debería hacer sentir bien; pero el problema es que en términos relativos nos estamos quedando atrás porque aunque nos esté yendo bien hay otras economías, sobre todo en Asia que están creciendo más rápido; entonces, en término de mercado América Latina está perdiendo importancia. Si América Latina fuera una compañía estaríamos ante un problema bastante serio, en el sentido de que, hasta hace unos años nuestro porcentaje del comercio exterior en el mundo era casi seis por ciento; hoy en día es de poco menos del cinco y medio por ciento. En términos relativos es una pérdida muy importante de mercado que tenemos que no solo interrumpir sino revertir y volver a comenzar a crecer.
Semblanzas: ¿Cuál es la propuesta de Bladex para alcanzar ese objetivo?
JR: Más que la propuesta de Bladex se trata de estar de acuerdo con aquellos que piensan que lo que tenemos que hacer en América Latina son dos cosas fundamentales: primero, darnos cuenta que tenemos la oportunidad de un nuevo mercado, y el problema que tenemos es un problema de escala. El problema de escala quizás se resume en lo que acabamos de discutir; en términos relativos no hay país en América Latina, incluyendo Brasil o México, que por sí solo pueda llegar a negociar solo ante Europa, Estados Unidos o China y lograr que le pongan gran atención, porque somos relativamente pequeños; toda América Latina, ¡toda América Latina! Exportamos menos que lo que exporta China, un solo país. De ahí entonces que estemos convencidos de que nos tenemos que unir: llámesele a esto ALCA o como se le quiera llamar. Tenemos que lograr escala porque con mayor escala podemos negociar mejores términos de intercambio para nuestros productos, y segundo, igual de importante, porque con mayor escala podemos atender lo que es el talón de Aquiles de nuestro desarrollo: la inversión. La inversión extranjera, y esto no quiere decir solo la que esté fuera de la región: Estados Unidos en América Latina, o Europa en América Latina, sino la que se registra entre nuestros propios países, México en Panamá, o Panamá en Guatemala.
Semblanzas: ¿A cuánto asciende esa inversión en América Latina?
JR: América Latina va a llegar alrededor de 50 mil millones de dólares, en el 2005. Un monto realmente importante y superior al del 2004, pero todavía muy por debajo de los 80 mil millones del año dos mil. Lo preocupante es que el año pasado, el flujo de capitales hacia los mercados emergentes llegó a un record. Si nosotros tuviéramos nuestra franja correspondiente de ese pastel deberíamos haber tenido más de 80 mil millones de dólares. Sin inversión nos es difícil crecer al ritmo de más del cinco por ciento que necesitamos para mantener nuestra franja de mercado a nivel internacional.
Semblanzas: ¿Qué hacer entonces y para ir en busca de qué?
JR: Nosotros pensamos que al juntarnos en bloques comerciales, de la naturaleza que nuestros políticos decidan, logramos dos cosas: mejores términos de intercambio y constituirnos en una fuente o en un lugar más atractivo para invertir, que es el talón de Aquiles de los próximos diez años. Vamos a necesitar muchísima inversión en energía, por ejemplo. En toda América Latina se está dando el caso que nuestra capacidad de generar electricidad está al tope. Brasil ya hizo públicos estudios que demuestran que si comienza a crecer (ha estado creciendo a tres y medio por ciento), si logra crecer a un cinco por ciento al año, se quedan sin energía en un par de años.
Semblanzas: ¿Es urgente entonces la inversión en infraestructura?
JR: Es urgente y básica. No solo necesitamos energía, necesitamos puertos, carreteras. El BID calcula que tenemos un déficit de alrededor de 80 mil millones de dólares de inversión en energía. Esa inversión solo la vamos a atraer si nos convertimos en mercados atractivos, y atractivos quiere decir, entre otras cosas, aparte de perfeccionar nuestras instituciones, lograr escala. Y para lograr escala, me parece que la mejor alternativa que tenemos es formar bloques comerciales que funcionen, y funcionen bien. Más allá del tema político del tratado de libre comercio ALBA, ALCA, etc., nosotros estamos convencidos de que el asunto urge, porque en lo que nosotros estamos gastando tiempo discutiendo la filosofía del tema, nuestros competidores, en el buen sentido de la palabra, del otro lado del pacífico están con el acelerador a fondo y avanzando sobre nuestros mercados.
Semblanzas: ¿En qué puede traducirse la ventaja que nos saquen?
JR: Si no hacemos algo ellos nos van a comenzar a dictar los términos del intercambio. Y riqueza y bienestar que debiera quedarse en América Latina va a ser exportada a otros mercados.
Semblanzas: ¿Qué grado de receptividad tiene esta concepción en la Región?
JR: Es una buena pregunta y habría que contestarla en dos niveles. A nivel privado, tanto con empresarios como con políticos, aun con políticos de izquierda, se acepta cada vez más esta idea, y nos estamos dando cuenta de que efectivamente convendría una unión comercial de alguna forma, entre Brasil y Estados Unidos. Sería enormemente ventajosa para ambos, para Brasil, Estados Unidos y América Latina. De esto se están comenzando a darse cuenta, hombres y mujeres de negocios tanto en Brasil como en Estados Unidos. Lo mismo está sucediendo en el resto de los países de América Latina.
Semblanzas: ¿Y a nivel oficial qué se dice?
JR: Esa es la segunda parte de la pregunta. A nivel oficial la cosa se complica por que hay consideraciones importantes de política y de ideología. La ideología es un factor que nos está haciendo las cosas difíciles en las Américas, no solo en América Latina sino también en Estados Unidos. Yo espero que con el tiempo, la urgencia del problema llegue a ser tal que tanto líderes políticos como empresarios en todo el continente se den cuenta de que, o hacemos algo rápido juntos, o vamos a salir todos perdiendo.
Semblanzas: ¿Cómo ve Bladex la ampliación del Canal de Panamá?
JR: La cuestión del Canal debiera ser quizás vista dentro de un contexto un poco más amplio; Panamá es especialmente privilegiada y tiene una enorme oportunidad. Panamá fue siempre importante desde el punto de vista geopolítico, como consecuencia fundamentalmente de su posición geográfica. Eso no va a cambiar, va a continuar siendo así. Pero Panamá también es eje y arteria del comercio exterior, y el comercio exterior se está convirtiendo en una parte cada vez más importante de la economía mundial. Entonces Panamá está situada en una encrucijada privilegiada porque está en el centro de la acción. Panamá esta idealmente posicionada desde el punto de vista geográfico, infraestructura, más allá del canal, la red de fibra óptica. Desde el punto de vista político, importante la neutralidad que ha logrado mantener como política de Estado. La base Howard, pos puertos etc.; creo que la oportunidad existe; creo que es importantísima una oportunidad, que no solo exista, sino que también tiene que ser identificada y explotada y creo que la Nación panameña ya identificó esa oportunidad y ciertamente por ejemplo, decisiones como las que se anunció recientemente por parte de Occidental Petroleum, de abrir una refinería en Panamá, para mi reflejan el hecho de que Panamá lo esté explotando también. En términos relativos, cuando veo las ventajas comparativas de Panamá, dentro de lo que está sucediendo en el mundo, concluyo en que Panamá tiene una posición privilegiada que los panameños hacen muy bien en querer explotar. Mi único comentario tanto para Panamá como para América Latina es que los tiempos se nos acortan; entonces la expansión del canal, por ejemplo, dentro de un análisis simplista, creo que el canal es arteria del comercio exterior. El comercio exterior está aumentando y va a continuar aumentando; el canal, por lo que se, está ya utilizado a capacidad, cosa que es fácil comprobar; en los últimos tres años la cola de barcos en la bahía es cada vez más larga. Si algo no se hace al respecto, ese exceso se va a ir a algún otro lado, porque así es el capital.
Semblanzas: ¿Bladex saluda entonces una eventual ampliación de la vía interoceánica?
JR: En un análisis muy simplista me parece que la ampliación del canal tiene todo el sentido del mundo. Y ya que tiene todo el sentido del mundo hay que hacerla rápido, antes de que la gente encuentre otra forma de hacerlo. No solo hay que hacer la ampliación del canal, hay que seguir desarrollando la base Howard, por ejemplo. Yo conozco las instalaciones de la Dell en Howard. Yo creo que deberían haber 20 Dell en Howard, y creo que las van a haber, pero si no se hace rápido las 19 empresas que faltan se van a ir a otro lado. La refinería ha sido una decisión importantísima porque creo no se trata simplemente de la refinería, sino que es, probablemente, el principio de lo que va a ser un polo petroquímico. Detrás de la refinería se vienen toda una serie de industrias de plásticos etc., que giran alrededor de ese negocio. Los puertos complementan a Panamá como centro logístico internacional y mundial. El problema que podría tener Panamá, y ojalá lo tenga, sería la falta de capacidad humana para atender todas esas oportunidades, y eso hay que planearlo también. Hablaban creo de 15 mil empleos para la construcción de la refinería, por ejemplo, en su punto máximo, si eso coincide con la expansión del canal, y si además los puertos también están empleando gente, va a haber que traer gente de afuera. Lo que sería sensacional porque esa gente que vendría de afuera va a aportar, va a consumir, y eso bien organizado pudiera situar a Panamá en una posición que ya quisieran otros países en el mundo. Yo por eso apoyo y confío en todos los esfuerzos que esta haciendo el gobierno y la Nación panameña para desarrollar esas grandes oportunidades de nuevo. Lo que no tenemos, Panamá ni nadie es mucho tiempo, tenemos que apurarnos. En ese sentido creo que el trabajo que se hizo con la refinería en unos meses se hicieron los contactos y se llegó a la decisión es prueba de un trabajo por parte de la nación y el gobierno panameño muy bien hecho. Una vez que una compañía del tamaño de Occidental decide instalarse, si las cosas se hacen bien, llegan otras. Y ojala así sea.


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229960
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América