Colombia obtuvo ayer un punto de oro como visitante, al empatar sin goles en Santiago con un Chile apagado y sin fútbol en el partido de cierre de la octava jornada de las eliminatorias sudamericanas del Mundial de Alemania 2006, que finalizó con cuatro expulsados.
El equipo de Juvenal Olmos pareció no haberse recuperado de su mala actuación en la reciente Copa América de Perú, pese a que contó con sus máximas figuras y defraudó a los 70.000 aficionados que colmaron el Estadio Nacional. Colombia, por su parte, confirmó la recuperación mostrada en sus últimos partidos y brindó un café amargo a un país que, antes del choque, no dudaba de la victoria.
El primer tiempo fue de poco fútbol y mucha fricción, al punto que al llegar el descanso ya se contabilizaban cuatro amonestaciones y dos expulsiones directas, una por cada equipo.
Roddick, segundo cabeza de serie, volvió a utilizar el saque como su mejor arma con la que consiguió 21 "aces" para no perderlo una sola vez y además metió 49 golpes ganadores, que le aseguraron el pase a los dieciseisavos de final del Abierto .
Su próximo rival será el español Tommy Robredo, decimoctavo cabeza de serie, que tampoco tuvo problemas para ganar 6-3, 6-3 y 6-2 al austríaco Alexander Peya.
Por su parte, Robredo, que logró por segunda vez llegar a la cuarta ronda del Abierto, dijo que estaba "cansado" de perder siempre contra Roddick.