Chile descarta retirar al embajador en España, Sergio Pizarro, tras llamarlo de urgencia para consultas sobre el encausamiento del ex dictador chileno Augusto Pinochet en un tribunal madrileño, que le imputa crímenes contra la humanidad, dijo ayer en Santiago el Canciller, Juan Gabriel Valdés.
El traslado de Pizarro, ordenado el jueves, es "una señal de lo que está ocurriendo" entre los dos países, pero un retiro indefinido sería "poco práctico, poco inteligente", manifestó el Ministro a la prensa.
Por el contrario,"nosotros necesitamos un embajador que esté presente, activo, que tenga fuerza y sea capaz de representar con energía los planteamientos de Chile en Madrid", agregó.
Valdés, Pizarro y los asesores conferenciarán en Nueva York desde el lunes, durante la asamblea anual de la ONU.
El Presidente Eduardo Frei dijo en mayo que la prioridad de su política exterior es retornar a Pinochet, cuya captura europea provocó malestar castrense y reavivó la solidaridad de las fuerzas armadas, el principal sostén de la pasada dictadura.
Pinochet, gobernante de facto de 1973 a 1990, ex jefe del Ejército y hoy senador, fue detenido en Londres el 16 de octubre, a pedido del juez español Baltasar Garzón, y Chile impugnó las acciones como una extralimitación de soberanía extranjera para juzgar delitos cometidos en el país.
Frei canceló su participación en la Cumbre Iberoamericana de gobernantes, a finales de año en La Habana, acusando que la patrocionante España no cumple los tratados que firma con otros estados.
Garzón acusa a Pinochet de actos de "genocidio, torturas y terrorismo" bajo su régimen de derechas, argumentando que tales crímenes son de jurisdicción universal e imprescriptibles y pueden ser penalizados fuera de las fronteras chilenas. La Cancillería española rechazó el lunes la propuesta de llevar el pleito a un arbitraje y el gobierno de Santiago advirtió de un grave deterioro de los vínculos, los que declaró en "revisión", incluida la temática comercial.
El jefe de la diplomacia chilena habló el jueves a representantes de los inversores españoles en Chile y les dijo que se está sobre "un terreno difícil".
Valdés anunció el miércoles que Chile se propone zanjar el caso Pinochet en la Corte Internacional de Justicia de La Haya y su homónimo hispano, Abel Matutes, replicó que su gobierno acepta esa vía.
Sin embargo, la preparación de la demanda ante ese tribunal es larga y, además, estará sujeta a "acontecimientos" en el caso, comentó Valdés este viernes en una entrevista con una radio santiaguina.
Valdes puso entre los sucesos en espera el trámite legal británico contra el ex hombre fuerte o una eventual resolución que acoja reclamaciones de misericordia, por su senectud y mal estado de salud.
El juicio para la extradición de Pinochet a España comenzará el 27 de setiembre en Londres, aunque sólo referido a los casos de torturas cometidos en los últimos 15 meses del régimen pinochetista, según resolvió la Cámara de los Lores del Reino Unido, que declaró judicialmente inimputable el resto de los ilícitos.
El juego de las apelaciones de las partes en los tribunales de Bow Street podría alargar la querella por dos años, tiempo en el cual el general podría morir, advirtió su esposa, Lucía Hiriart.
Pinochet, que tomó el poder por casi 17 años tras derrocar al mandatario socialista Salvador Allende el 11 de setiembre de 1973, está desgastado por 14 patologías, según el médico chileno Helmuth Schweizer, que lo examinó en julio en Londres junto a su colega inglés Michael Loxton.
Un nuevo informe sobre el mal estado de salud del ex dictador, recién elaborado, sería entregado por Valdés a su homólogo británico en un encuentro en la ONU en los próximos días, en una nueva exhortación para aplicar "razones humanitarias" en favor del militar, dijeron fuentes.