El "Chino" Ríos se impuso al "Mosquito" Ferrero con parciales de 6-3, 7-6 (7/2) para colarse en la ronda de 16 tenistas. El sudamericano se verá en la siguiente instancia contra el ganador del tope de este domingo entre el ruso Yevgueny Kafelnikov (N.24) y el tailandés Paradorn Srichaphan (N.13).
En otro compromiso de tercera ronda del cuadro masculino, el español Carlos Moyá (N.5) batió a su compatriota Fernando Verdasco, 7-6 (7-5), 6-3. En la rama femenina la belga Kim Clijsters, tercera sembrada, eliminó del certamen a la argentina Paola Suárez por 6-2, 6-2.
El torneo de Miami se desarrolla en las canchas duras del Crandon Park de Key Biscayne y en total está dotado con 6,2 millones de dólares en premios --2,96 millones para la rama femenina-- y con puntos para la ATP y la WTA. Los resultados de este domingo son:
Marcelo Ríos (Chile) batió a Juan Carlos Ferrero (España/N.3) 6-3, 7-6 (7/2)
Radek Stepanek (R.Checa) a Rainer Schuettler (Alemania/N.12) 6-4, 6-4
Carlos Moyá (España/N.5) a Fernando Verdasco (España), 7-6 (7-5), 6-3
Kim Clijsters (Bélgica/N.3) a Paola Suarez (Argentina) 6-2, 6-2
Jelena Dokic (Yugoslavia/N.9) a Nathalie Dechy (Francia/N.21), 6-3, 6-2
Sarah Taylor (EEUU) a Ai Sugiyama (Japón/N.17) 2-6, 6-4, 6-3
Marion Bartoli (Francia) a María Antonia Sánchez Lorenzo (España) 6-2, 7-5
Seis décadas después, el 11 de septiembre del 2001, dos aviones se estrellaron contra las Torres Gemelas de Nueva York y dibujaron la línea que marcó el nuevo antes y después. El golpe fue el más duro a Norteamérica desde la Segunda Guerra y obligó la cancelación de la acción de Grandes Ligas durante seis días.
Aún en medio de la cuenta de pérdidas, bajo el pertinaz humo que no abandonaba el llamado "ground zero" y en medio de discusiones por la disyuntiva entre jugar o no, los estadios oyeron de nuevo voz de play ball. El pasatiempo nacional superaba a la zozobra, para subirle la moral a una Norteamérica que rindió homenajes a los caídos en cada uno de los encuentros que le restaban a la temporada.
Ahora, a las puertas de una temporada más, con o sin guerra en Irak, habrá béisbol de Grandes Ligas. Un paso más para aumentar la dilatada historia de esta atípica conexión entre el béisbol y la guerra.
La decisión de no ir a Tokio si bien puede parecer inteligente, no deja de levantar un alo de pánico en el resto de los humanos comunes. Pero en todo caso, parece que bajo ese pánico nos toca vivir a todos los de esta época.