Chiriquí se impuso 5 por 4 a Herrera y de paso le arrebató el invicto que anoche en El Kenny Serracín. En El encuentro, Virgilio Kaa se puso a 2 imparables para igualar la marca de 694 hits impuesta por Tomás Simití. Además "El Chino" Kaa se convirtió el líder en dobles de por vida con 127 y en carreras impulsadas con 507.
Ambos conjuntos tuvieron una enconada lucha hasta en la que hicieron acopio de todos sus recursos hasta la novena entrada. Un incogible de Víctor Preciado se encargó de dejar tendidos a los herreranos.
Los chiricanos desataron una ofensiva de 13 imparables, productores de 5 carreras y al campo cometieron una falla. Mientras que por Herrera batearon 7 hits y también cometieron 1 error. La victoria se la llevó Bienvenido Cedeño en labor de relevo. Cedeño tiró 2 entradas en las que poncho a 5 adversarios. Reemplazó a Alvaro Hernández, quien abrió El encuentro. El partido lo perdió Rafael García.
Por Chiriquí sobresalieron Virgilio Kaa de 4-2, 1 doble, 1 anotada, 1 impulsada; Rodolfo Aparicio 3-2, 1 anotada; Rodolfo de la Cruz 4-2, 1 doble, 2 anotadas, 1 impulsada. Por Herrera los mejores fueron Bonarge de León de 4-2, 1 anotada; Vicente Garibaldo de 5-2, 1 impulsada y Héctor Avila con 4-2.
La cuadrilla metropolitana ligó ocho imparables que le bastaron para imponerse a Panamá Oeste 8 carreras por 0, en partido realizado en el Estadio Nacional. Metro cometió tres errores.
Mientras que Panamá Oeste fue más productivo en el bateo con 10 hits, sin embargo también superaron a Panamá Metro en errores con 4.
El triunfo se lo anotó Kevin Cárcamo que cubrió siete episodios. La derrota recayó sobre Nicolás Bedoya. Por Metro sobresalieron en el bateo César Quintero de 2-1, 2 anotadas; Rogelio Castillo 4-2, 1 empujada y Edgar Urriola 3-1, 3 empujadas 1 anotada. Mientras que por Oeste los mejores fueron Roberto Mina con 3-2, 1 doble, 1 anotada; Gerardo Remón 4-2, 1 anotada, 1 empujada; Adolfo Rivera 3-1.
Fernando sostiene que su paso por la escuela de jinetes "fue un tiempo de mucho trabajo, no es nada fácil estar allí; hay que esforzarse".
La profesión de jinete tiene sus riegos y sus responsabilidades. Fernando asegura que nunca ha sentido miedo propiamente dicho, aunque reconoce que "uno siempre tiene temor a caerse, pero si te gusta, vas pa"lante". En cuanto a las responsabilidades también tiene sus ideas claras: "Monto igual a un favorito, que un caballo que en el papel no tiene chance". Para mantener las condiciones hace "pangal" todos los días y ejercita entre siete y ocho caballos.
En 1997 el comentado aprendiz chileno - panameño viajó a la tierra de Neruda y Allende para visitar a su abuelo Hugo Jara, ganador de estadísticas en Chile y Argentina, y la oportunidad fue aprovechada para conocer algo de la hípica chilena y caminar montado sobre un caballo en los establos del Valparaíso Sporting Club, en Viña del Mar, Chile.
Por lo pronto la solidez del apellido Jara en los anales de hípica parece estar garantizada por una generación más, puesto que Fernando Javier luce las cualidades para mantener en vuelo los nombres de su bisabuelo, Manuel; su abuelo, Hugo y su padre Jorge.