L a noche del viernes 13 de enero quedará para la historia en el béisbol juvenil panameño. Chiriquí logró una hazaña que pocos han conseguido en los torneos nacionales de esa categoría, un tercer título consecutivo.
Luego de que el campocorto, Ashley Ponce, anotara la carrera definitiva en el quinto partido de la Serie Final ante Los Santos, la algarabía se apoderó de los jugadores y de la fanaticada chiricana que se dio cita al Estadio Nacional Rod Carew.
Los peloteros, quienes lucían camisetas en memoria al fallecido dirigente chiricano, Carlos "Titi" Alvarado, levantaron el trofeo de campeones, realizaron la tradicional vuelta olímpica en el terreno de juego e iniciaron una celebración que se extendió hasta la madrugada del sábado.
La clave.
La permanencia de un grupo cohesionado de jugadores ha sido primordial para la racha de campeonatos que tiene la novena del "Valle de la Luna" en los últimos tres años, destacó el presidente de la liga de béisbol de esa provincia, Alcibiades Martínez.
"Un grupo tan grande, de 14 a 15 peloteros, que se mantuvieron juntos en esa selección han podido darle la satisfacción a la provincia", destacó el dirigente.
Otro de los aspectos que, para Martínez, han marcado el éxito de esa provincia en la pelota juvenil es el trabajo que llevan a cabo en las Pequeñas Ligas.
"Para el próximo año, no contamos con los Ponce (Ashley y Dimas), Edgar Delgado y Pedro Miranda, pero tenemos otros jovencitos que son igual de talentosos como ellos", expresó el dirigente, quien confía en ese "semillero".