Las novenas de Panamá Metro, Chiriquí y Chiriquí Occidente consiguieron resultados positivos anoche en la continuación del XXXVIII Campeonato Nacional Juvenil.
Chiriquí blanqueó a Los Santos en el estadio Olmedo Solé de Las Tablas.
Octavio Espinoza ganó el encuentro y lo perdió Randall Delgado, la mejor carta montícular de los santeños.
Los chiricanos dispararon nueve incogibles.
Por su parte, los chiricanos de Occidente vencieron 9 por 4 a Bocas del Toro, en el estadio Omar Torrijos de Santiago.
En el estadio Nacional Rodney Carew, Panamá Metro anotó en la octava entrada ocho carreras, para liquidar a Coclé por pizarra de 11 rayitas a 2.
Los pensamientos del primero contribuyeron a la destrucción de la Edad de la Ilustración para reemplazarla con la supuesta igualdad del hombre y su natural emoción. El segundo nos copó con un universo de fantasías y confusión. Y el resultado es una política del mal planeamiento y antihistórica, con connotaciones de urbanismo de tercer mundo y sus características de fracasos sociales, ámbitos plagados de delincuencia, desorden económico, y transporte publico inadecuado.
Debemos regresar a satisfacer la loable aspiración del hombre a vivir en la ciudad. Retomemos el concepto aquel que nos indica la calle y la cuadra como la unidad básica del diseño, promoviendo la vida urbana que respete los límites de la escala humana, crecimiento inteligente, e impedir la mengua de los recursos naturales a nuestra disposición. Que hacia donde uno mire encuentre un árbol con arboretums (nos dice mucho que ningún pintor plasme en un cuadro una escena exterior de la urbanización Punta Paitilla, en la ciudad de Panamá).
Parte de este deber incluye convenir a crear espacios urbanos con sus bulevares, alamedas y calles que se acompañen con aceras amplias, revestidas con diseños y dibujos armoniosos sobre ellas, luminarias, muebles, relojes públicos, plazas, parques y monumentos ( en Panamá
no se construye, en los últimos cincuenta años, un edificio o monumento público de carácter eminente y extraordinariamente excelso). Evitemos que nuestras ciudades se engorden con automóviles y que nuestras vidas cotidianas dependan de ellos.
Recordemos como modelos el vocabulario, el ritmo, la sintaxis de París, después de ciento treinta y seis años, y, más recién, Barcelona, La Ciutat Vella, con sus barrios Barceloneta, Cascantic, Gotic y Raval.
Como se ha repetido en muchas ocasiones, nosotros no tenemos que reinventar la idea de la belleza. Solamente tenemos que restaurar su atributo intelectual, y que las respuestas a los problemas urbanos sean legibles, estéticamente robustas, y organizadas. Otorguémonos y demos esperanzas.
No es que al panameño le causen disgustos las ciudades. Lo que le molesta son ciudades que fracasan como tales. Mis compatriotas desean una comunicación permanente entre las ciudades y ellos.
"Los estadounidenses se negaron a respaldarlo. Nos dijeron que no avanzáramos y que evacuáramos inmediatamente. Así que lo hicimos. Fue todo un fiasco".
Las tropas británicas y francesas se fueron de Egipto en diciembre de 1956. Eden dejó su cargo a principios del año siguiente.
Las consecuencias fueron estruendosas.
Para empezar, la crisis acaparó de tal manera la atención internacional que le permitió a la Unión Soviética aplastar brutalmente el levantamiento húngaro que ocurrió al mismo tiempo.
Pero también implicó que ni el Reino Unido ni Francia pudieron volver a actuar de manera independiente en el plano internacional.
No obstante, cada uno llegó a conclusiones diferentes.
Harold Macmillan, quien sucedió a Eden, decidió que en el futuro Londres debía aliarse con Washington. Fue muy buen amigo del presidente John F. Kennedy y hasta lo persuadió de que le permitiera al Reino Unido tener el misil nuclear Polaris.
Desde entonces, Londres ha no ha estado muy dispuesto a oponerse a las decisiones de la Casa Blanca. Incluso durante la guerra de Vietnam, el primer ministro Harold Wilson, un laborista, no permitió que se criticara a Washington al tiempo que astutamente se rehusó a mandar la fuerza simbólica que Lyndon Johnson le pidió.
Francia, por su parte, siguió su propio camino de la mano de Charles de Gaulle. Dejó en manos de la OTAN la estructura del comando militar y se dedicó a dirigir los destinos de Europa junto con el recientemente próspero Alemania.
Así como desde entonces Londres ha tendido a estar de parte de Estados Unidos, París ha tendido a estar en su contra.
Las teorías revisionistas modernas dicen que realmente quien cometió un error fue el presidente Eisenhower, pues reveló una debilidad que la Unión Soviética explotó.
Cualquiera que sea la opinión, no hay duda de que el Suez representó el final de una larga fase de la historia del imperio británico.
BP: Comenzaron conversaciones con muchos de los dueños de los edificios alrededor del área y se entusiasmaron mucho porque esto seria una gran mejora.
Semblanzas: ¿A cuánto tiempo se calcula la ejecución de esto, de qué va a depender?
AE: Bueno lo que pasa es que nosotros queremos tener dos frentes, por un lado el Plan Maestro Global que es el que nos va a guiar, si Dios quiere, las actividades.
Semblanzas: ¿El Plan Maestro es Casco Viejo, Chorrillo, Santa Ana y Calidonia?
AE: Sí correcto, pero en este caso El Chorrillo específicamente y entonces ir concretando en proyectos específicos; Plaza Amador, por ejemplo, es un proyecto específico que nos gustaría iniciar lo más pronto posible; la oficina tiene fondos para el otro año de hacer los planos iniciales de esto y un fondo semilla para hacer la obra misma, queremos ver si conseguimos algunos socios, donaciones y eso para hacer el trabajo ya completo; queremos que por lo menos Plaza Amador se inicie el próximo año; tenemos algo de fondos para ello y ya después la idea de un parque que es en el área que la Universidad de Pens State estudió inicialmente con el municipio y que tiene también algo de patrocinio para los campos de fútbol. Podemos ir impulsando ciertos proyectos pilotos, e ir implementando progresivamente la visión.