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Cien años para reflexionar

La nadadora, quien asistió a las Olimpiadas de Atlanta 96, Sídney 2000 y Atenas 2004, es la única atleta aficionada panameña que ha sido inducida a un salón de la fama en Estados Unidos. El 5 de octubre de 2013, Auburn University la inmortalizó.


He tenido la dicha de nacer en un enorme país, de repente no por su tamaño, pero sí por su aporte al desarrollo del mundo entero.

Desde muy chica, tanto en mi hogar como en el colegio, uno de los temas principales fue siempre el Canal de Panamá. Fui muchas veces a visitarlo e irónicamente siempre aprendía algo nuevo.

Producto de la práctica de mi deporte, tuve la oportunidad de visitar muchos países del mundo y el tema casi obligado de mis compañeras de competencia era siempre preguntas sobre el Canal. Cuando recibía visitas del extranjero, lo primero que deseaban ver era esa magna obra. Y ahora, residiendo un poco lejos de mi patria, la pregunta obligatoria es: “¿Por qué no me hablas sobre el Canal de Panamá?”. Aquello es algo que me hace sentir orgullosa de mi terruño y de mi origen.

Ser oriunda de un país donde una de sus obras de ingeniería fue considerada como una de las 7 maravillas del mundo. Es un orgullo y un estigma que nos hace reflexionar sobre la importancia y el legado de la construcción del Canal.

Una franja pequeña de 80 kilómetros, que ha permitido al mundo entero conectarse, ampliarse económica, cultural y socialmente, pero que también ocasionó la unión de los dos mares y jugó un papel preponderante en convertirnos en un país crisol de razas, producto de los más de 25,000 trabajadores de todas partes del mundo que laboraron en la construcción. Y no solo la construcción, sino todos los descubrimientos y las obras que originaron el desarrollo de nuestra República y de todas las obras de importancia que acercaron al mundo hacia esta parte del continente: el primer tren transcontinental, la cura de la fiebre amarilla, etc.

Durante estos 100 años, los panameños libraron con mucho sacrificio un compendio de luchas generacionales que nos permiten hoy en día decir: “Este Canal es nuestro”.

Nuestra generación y las que nos suceden tenemos grandes retos: conservar el Canal y estar preparados para su ampliación, adaptación y continuidad para los próximos años y, sobre todo, demostrar que somos capaces de administrar una obra de esta magnitud.

Nos enfrentamos a un gran reto y es la conservación del medioambiente, ya que tiene una influencia directa sobre la cuenca del Canal y sobre la operación del mismo.

Somos responsables de no olvidar a los héroes, muchos de ellos anónimos, que no solamente participaron en la construcción, sino que lucharon y dieron hasta su vida para que fuera nuestro. Tenemos una deuda eterna con todas estas generaciones, y debemos ser responsables de velar y cuidar todo lo que nos legaron. Nuestro crecimiento es el resultado de sus acciones. ¡Gracias a todos los trabajadores del Canal!

Las fechas importantes de Panamá se sienten más en la distancia, y gracias a la tecnología podemos sentirnos más cerca y disfrutar las vistas, y hasta meternos en la alegría de nuestra gente.

Para mí es una fecha muy especial el 15 de agosto. Cumplimos 495 años de la fundación de la ciudad de Panamá. 100 años de la construcción del Canal de Panamá y, ese día, hace un año, nació mi segundo hijo, Keller.

Panamá, te quiero y te llevo en mi corazón siempre.


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940928
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América