Cuando la NFL decidió que la última semana de esta campaña regular incluiría sólo duelos entre rivales de la misma división, vislumbró que los partidos serían muy atractivos, pues confrontarían a rivales acérrimos para decidir varios cupos en los playoffs.
Chicago ya es dueño del cetro de la División Norte de la Conferencia Nacional y tiene garantizado el descanso en la primera ronda de la postemporada, mientras que Green Bay necesita el triunfo para avanzar con el boleto de comodín.
Hay otro partido en el que se disputa algo importante, pero varios factores le restarían lustre.
San Luis visita a Seattle para definir el título en el Oeste de la Nacional. Pero los Rams tienen una foja de 7-8, mientras que los Seahawks marchan con 6-9.
Una victoria convertiría a Seattle en el primer campeón divisional en la historia con más derrotas que triunfos en su récord.
Pittsburgh va a Cleveland en busca de una victoria para embolsarse el título del Norte de la Americana. Aunque los Browns están eliminados con una foja de 5-10, seguramente estarían encantados si impiden que los Steelers ganen la división.
Si Cleveland gana, Baltimore tendría la oportunidad de vencer a Cincinnati para rebasar a Pittsburgh.