El motocross panameño cerró con mucha adrenalina su temporada regular 2007, con la prueba final en la pista chorrerana de El Trapichito, la cual tuvo matices diferentes y emocionantes.
Miguel Villoldo volvió a ser la más importante figura de un campeonato que presentó a jóvenes promesas de este deporte a motor.
Villoldo ganó la categoría de expertos, 125 cc A y se alista ahora para cumplir una serie de competencias internacionales en Estados Unidos.
El piloto internacional lució nuevamente sólido y dominante, y hasta se dio el lujo de tomarse las cosas con calma en las mangas corridas.
En la pista de El Trapichito de La Chorrera, a 35 kilómetros al Oeste de la ciudad de Panamá, entre un cielo nublado con rayos de sol que se mezclaron con la lluvia, se realizó esta prueba.
El fango es para algunos un elemento incómodo, pero para un competidor de motocross es todo un reto que hace que su sangre se caliente y su corazón lata a mil por hora de la emoción de intentar vencer el terreno.
Fabio Pérez, conocido y experimentado piloto, ganó de forma clara la categoría de Veteranos A, por lo que se presume que el siguiente año será ubicado en otra división.
Por otro lado, los más pequeños muestran signos alentadores.
Luca Alessandría, Andrés Córdoba, Rodolfo De Léon y Ricardo Achurra son algunos de los infantes que sueñan con ser los Villoldo del futuro.
Achurra, por ejemplo, compite con una capa de Superman, porque su deseo es ser el súper héroe motorizado que se eleva en grandes saltos.
Su padre, Ricardo, lo acompaña en cada uno de esos sueños.
Amallie Jiménez ganó la categoría de 85 cc Damas y ayer, junto a Myrebis Jiménez, compitieron en las mismas mangas que los varones de esta división.
En los 85cc varones hay futuro: Eduardo Stevenson, Raymond Morales, Roberto Ameglio, Scott Barrera, entre otros, compiten sin miedo y sobreponiéndose a las fuertes caídas que se dan a menudo.
La Unión Panameña de Motocross (UPM) cerró ayer con buen pie un campeonato con situaciones positivas. El reto es ahora mejor para el 2008.