La Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca URNG, izquierda), que hace cinco años abandonó las armas y firmó los Acuerdos de Paz para poner fin a 36 años de guerra, conmemoró ayer el quinto aniversario de la paz en medio de pugnas políticas y divisiones internas.
Dos grupos de los ex rebeldes se mantienen en discordia: el primero está integrado por miembros de la URNG, que en 1998 se convirtió en partido político, y el segundo, denominado "Corriente Revolucionaria", por disidentes de aquélla.
Ambos grupos coinciden en que hay un retroceso en los acuerdos alcanzados, que pone en peligro la estabilidad del país debido a la negligencia del presidente, Alfonso Portillo, para impulsarlos y cumplirlos.