El Senado de Estados Unidos votó ayer por seguir el juicio político contra el presidente Bill Clinton y también aprobó la citación de tres testigos, incluyendo Monica Lewinsky, para que rindan testimonio a puerta cerrada en la causa.
Las votaciones sucesivas, con resultados de 56-44 casi apegados a la división partidista en el cuerpo legislativo, fueron la primera indicación directa de que no hay a esta altura los dos tercios de los votos necesarios en el Senado para condenar a Clinton y destituirlo del cargo.
Por 56 votos en contra y 44 a favor, el Senado se negó a sobreseer los cargos de perjurio y obstrucción de la justicia, como fue planteado en la moción presentada por el senador demócrata Robert Byrd.
Escasos minutos después, 56 senadores votaron a favor y 44 en contra de citar a Lewinsky, una ex pasante de la Casa Blanca; al allegado de Clinton, Vernon Jordan; y al asesor presidencial Sydney Blumenthal.
Los tres serán interrogados durante un testimonio a puerta cerrada por los fiscales de la Cámara de Representantes y el equipo de abogados defensores de Clinton.
Una vez que rindan su testimonio, los senadores votarán, de nuevo, sobre si convocarán a cada uno de los testigos a declarar, en persona, ante el Senado.
El tema de los testigos ha generado una marcada división en el Senado.
Los demócratas han argumentado que esto prolongará innecesariamente los procedimientos, mientras la Casa Blanca ha prevenido que tendrá que analizar minuciosamente el cúmulo de pruebas en poder de los investigadores de la cámara baja, que los abogados de Clinton no han tenido oportunidad de ver.
El senador demócrata Russell Feingold fue el único en distanciarse de la línea partidista en cada una de las votaciones de ayer, al votar en contra de la moción de sobreseer y aprobar de la convocatoria de los tres testigos.
La moción de Byrd habría puesto fin inmediato al segundo juicio político de un presidente en la historia de Estados Unidos, a raíz del escándalo provocado por la relación extramarital de Clinton con Lewinsky.
La moción de sobreseer fue parte de un acuerdo bipartidista sobre procedimientos al que hace dos semanas llegaron por unanimidad los 100 miembros del Senado. Ese pacto sobre procedimientos expira tras el voto relativo a la moción sobre los testigos.
Los senadores han trabajado en torno al logro de un acuerdo sobre cómo proceder después de ambas votaciones y se espera que continúen debatiendo el tema el miércoles por la tarde.
Los republicanos han ejercido presiones en busca de un calendario que permita tanto la convocatoria de testigos como la conclusión del juicio a más tardar el 5 de febrero.
"No estamos hablando aquí de demoras importantes. Todos creemos que este juicio estará concluido totalmente una semana después del viernes", dijo el republicano Mitch McConnell.
Los senadores no han podido forjar un acuerdo bipartidista sobre la manera de concluir el juicio, no obstante las arduas negociaciones emprendidas desde que escucharon la presentación del caso por los fiscales de la Cámara, el jueves 14.
Con los republicanos en mayoría de 55-45, no se espera que el Senado reúna los dos tercios de los votos necesarios para destituir a Clinton.
Los senadores demócratas dijeron que los 44 votos a favor de sobreseer el juicio eran una demostración de la falta de respaldo a la condena y destitución de Clinton.