Pierre Boulez, uno de los compositores influyentes de hoy, dice que con el 'Preludio a la siesta de un fauno' Claude Debussy inició la música moderna. En su polémico y (por controvertido) exquisito libro 'Una historia de la música', Lucien Rebatet escribe que Wagner con su ópera 'Tristán e Isolda' anuncia lo que viene, pero Debussy con el Fauno inaugura la música futura. ¿Qué tiene esta música, de apenas diez minutos, que suena diferente a lo que se había escuchado hasta entonces y presagia lo que se escuchará después?
A mis estudiantes les recuerdo que para sonar diferente, hay que usar un material musical distinto. Claude Debussy le cambió el esqueleto a su música, es decir, le cambio la esencia. Incluyó las escalas de tonos enteros (escalas de seis notas) y las asiáticas (pentatónicas). Recicló los modos eclesiásticos del canto gregoriano y la técnica medieval del órganum con sus movimientos paralelos. Su música debilita el pulso de la métrica, es atmosférica, como si flotara. Todo éstos recursos —característicos del impresionismo musical— hacen que Debussy suene distinto a Mahler, aunque ambos compositores vivieron el mismo tiempo. Debussy compuso con un material 'exótico', raro para los oídos acostumbrados a la grandiosidad wagneriana y al sinfonismo tonal de Brahms y Tchaikovsky.
«Amo la música con pasión. Y porque la amo, trato de liberarla de tradiciones estériles que la ahogan», decía Claude Debussy mientras rompía con el atavismo imperante. Y en nuestra época, de acceso inmediato a la información, cómo se entiende la encrucijada en la que caen algunos músicos. Insisten en usar elementos musicales tradicionales, pero ni siquiera conocen bien su lenguaje. Se quedan en una producción fácil y en la lisonja de una audiencia desinformada. Wagner tardó más de veinte años en componer El anillo del nibelungo. ¿Cuánto tiempo se tarda en escribir una canción de moda? ¿Una noche con 'musas' bañadas en ron?
'Preludio a la siesta de un fauno' es un clásico, y el 12 de junio, como parte de los conciertos del 'XI Encuentro Internacional de Guitarra Panamá 2014', podremos escuchar en vivo la interpretación de la Orquesta Sinfónica de Panamá, dirigida por Jorge Ledezma Bradley. Los ecos bucólicos de la flauta del fauno, resonarán en el Teatro Nacional. Es «música de liberación física, hasta de orgasmos sexuales», dice Alex Ross en 'The Rest is Noise'. Inspirado en un poema del escritor simbolista Stéphane Mallarmé, Debussy y su fauno exitarán los oídos sedientos de timbres frescos, menos adocenados. Lo demás, «la jadehollante embocapluvia del orgumio», es asunto de cronopios y ninfas y de nuestra imaginación.