Joshua Clottey haría cualquier cosa por ser respetado, una palabra que significa mucho en el boxeo.
Por esa razón su carrera lo ha llevado de las calles de África occidental a pequeños gimnasios en Inglaterra, casinos de poca monta y finalmente a la llamada Meca del boxeo.
Pero cuando suba al cuadrilátero del Madison Square Garden hoy para retar al campeón del peso welter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), Miguel Cotto, lo hará como un ex campeón, ya que nunca llegó a defender su cetro de la Federación Internacional de Boxeo (FIB).
El ghanés tuvo que renunciar a esa corona para ganar un poco de respeto.
“Si sigo como campeón de la FIB, quizás pelee cinco veces antes de tener estas grandes peleas”, comentó Clottey, en referencia a la lista de desconocidos que ese organismo quería que enfrentara. “No iba a hacer eso, así que tuve que dejar el cetro. Es un negocio”.
Las peleas más importantes de Clottey fueron contra Antonio Margarito y Zab Judah, principalmente porque algunos de los mejores boxeadores de la división lo han evitado. Clottey reconoció que el resultado de la pelea podría ser decidido por los golpes al cuerpo.