El líder de los cocaleros bolivianos del Chapare (centro), el diputado Evo Morales, rechazó de plano el jueves las condiciones del presidente Hugo Banzer para reanudar el diálogo que busca poner fin al bloqueo de más de 4 semanas de la principal carretera de Bolivia.
"Si el Gobierno condiciona antes de llegar al diálogo estamos hablando como sordos", afirmó Morales, líder de unas 60.000 familias campesinas en el Chapare, epicentro de la mayor batalla antinarcóticos librada en este país, tercer productor mundial de cocaína.
La Paz condicionó la reanudación del diálogo al levantamiento del corte de la principal ruta del país y a la continuidad de la erradicación de la coca ilegal destinada al narcotráfico en el Chapare, dijo ayer el ministro Manfredo Kempff.
Firme en su posición, Morales consideró que "ignorar el tema de la coca (en el marco de la negociación) sería un error de las partes, sabiendo que es un tema de carácter regional, nacional e internacional".
El diputado izquierdista, hasta el momento bastión irreductible para el Gobierno que a duras penas logró capear una crisis social, la más aguda de los últimos tiempos que estalló a mediados de setiembre en el país, consideró asimismo que "empezar el diálogo desbloqueando sería (también) un error".
Morales dijo que está dispuesto a sentarse a la mesa de negociaciones en base a la propuesta formulada por el grupo de mediadores encabezado por la Iglesia católica.