El Comité Olímpico Internacional (COI) postergó ayer tomar una decisión sobre la repartición de las cinco medallas ganadas por Marion Jones en los Juegos de Sydney 2000, luego de que la atleta estadounidense reconociese que comenzó a doparse desde antes de esas justas.
Se anticipaba que el COI iba a tomar su decisión, una con implicaciones para más de tres docenas de atletas, esta semana durante la reunión de su junta ejecutiva y que comenzó ayer, lunes.
Denis Oswald, integrante del ejecutivo, dijo que el COI quiere recabar más información sobre el escándalo del laboratorio BALCO en San Francisco antes de decidir si se le adjudica a la griega Katerina Thanou el oro olímpico de los 100 metros femeninos.
El COI tiene cierta reticencia de premiar a Thanou, quien fue suspendida tras no presentarse a un control antidopaje previo a los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Oswald también dijo que el COI quiere realizar audiencias con las compañeras de relevo de Jones antes de decidir si se les tiene que despojar las medallas que recibieron en Sydney.
"No queremos hacerlo pieza por pieza", declaró Oswald. "Queremos esperar hasta que tengamos la información completa".
Lo que sí se espera este miércoles es el despojo formal de las medallas que ganó. Jones se llevó preseas de oro en los 100, 200 y el relevo 4x400, además de bronces en el salto largo y la posta 4x100.