Un día después de elegir a Beijing como sede de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022, los miembros del COI fijaron su atención el sábado sobre asuntos que afectan a los dos próximos Juegos de verano: la contaminación del agua en Río de Janeiro y la situación de logotipo de Tokio.
El gobierno japonés descartó este mes los planes originales para el estadio principal para los Juegos de 2020 en Tokio, en medio de críticas por el costo de 252.000 millones de yenes (2.000 millones de dólares), casi el doble del cálculo inicial.
El jefe del comité organizador de Tokio, Yoshio Mori, se disculpó, aunque el presidente del COI Thomas Bach dijo el sábado que la disculpa era innecesaria.
Ahora los dirigentes de Tokio están metidos en otra polémica por el logotipo que eligieron, que tiene una ``T'' por Tokio. Sin embargo, el logotipo se parece a uno de un teatro en Lieja, Bélgica, cuyo diseñador dijo que hablará con el COI para pedir que cambien el de Tokio.