Washington, El Panamá América
El presidente-electo del partido Republicano, George W. Bush, se apresuró ayer en nombrar a su equipo de asesores en política exterior, saliendo al paso a la incertidumbre creada en el mundo, especialmente en Europa, por su relativa inexperiencia en asuntos internacionales.
Como primer anuncio de la formación de su gabinete, Bush nombró en el crítico cargo de Secretario de Estado al general en retiro Colin Powell, que fungió como jefe del Comando de las Fuerzas Armadas en el gobierno de su padre. Condoleeza Rice, que dejó su cargo de rectora de la Universidad de Stanford para incorporarse a la campaña electoral de Bush, fue nombrada principal asesora de Seguridad Nacional.
El gobernador de Texas goza de excelentes relaciones personales y políticas en México, pero jamás ha visitado Europa, a diferencia del gobierno del presidente demócrata Bill Clinton que estableció una íntima relación con los líderes europeos, especialmente con el Reino Unido, Irlanda, Alemania y Francia.
La secretaria de Estado, Madeleine Albright, oriunda de Checoslovaquia, tiene especial sensibilidad para ese continente, lo que llevó al punto de autodenominar a Estados Unidos como "país europeo", que no era exactamente la visión histórica que llevaron a Jefferson, Franklin, Madison y Washington a luchar por su emancipación del Viejo Mundo, pero que quizás explica algo del inmobilismo de su política hacia Latinoamérica en general, y Panamá en especial.
Por eso no sorprende de que en círculos latinoamericanos la controvertida victoria de Bush aparentemente causó menos consternación que en Europa, donde existen grandes temores que un gobierno republicano enfríe la intensa relación del equipo de Clinton con la OTAN y la Union Europea.
En estos círculos se estima que con toda seguridad uno de los primeros contactos con un mandatario extranjero será con el presidente Vicente Fox de México. Asimismo, se considera casi seguro que el primer gran evento internacional del nuevo presidente, que asume el poder el 20 de enero, será la Tercera Cumbre de las Américas, a celebrarse en Quebec, Canadá, exactamente tres meses después del día de su inauguración.
Un clásico comentario europeo fue expresado por Stephen Fidler, analista de política internacional del bureau de Washington del Financial Times de Londres cuando escribe:
"La relativa inexperiencia