El colombiano Hernán Darío Gómez asumió ayer martes la dirección técnica de la selección ecuatoriana de fútbol, con la pesada responsabilidad de llevar a este país a su primer Copa del Mundo.
Bajo un fuerte asedio periodístico y sonriente en todo momento, el "Bolillo" Gómez resumió en tres palabras cómo ve su nuevo trabajo: "todo un reto".
Ecuador, que nunca ha clasificado a un mundial de fútbol en su historia, espera ahora de la mano de Gómez realizar un buen papel en la eliminatoria sudamericana para el torneo que organizarán en forma conjunta Japón y Corea del Sur en el 2002.
"Es un reto duro, reto muy importante ser técnico de una selección como la de Ecuador. Me llena de emoción, me siento feliz y esperemos que salgamos adelante y vamos a luchar por todo", dijo Gómez.
"No hay ningún problema, y lo que no haya lo arreglaremos porque cada día es una oportunidad para resolver", agregó el colombiano al ser consultado sobre si faltaban por pulirse aspectos de su contratación.
La llegada de Gómez se produjo luego de la renuncia a inicios de agosto del entrenador local Carlos Sevilla, poniendo punto final a una crisis que se desató luego de la desastrosa participación ecuatoriana en la Copa América de Paraguay, donde perdió sus tres partidos