Armando Cooper tiene una gran capacidad de regate, es humilde y puede hacer las cosas bien en Argentina, pero deberá estar muy atento a todo para poder asimilar la sabiduría que tiene el fútbol argentino, que no es poca cosa.
Armando, un chico humilde y único hijo varón de una familia trabajadora de Colón, es un futbolista que tiene toda la capacidad para ganarse un puesto en el once inicial del Godoy Cruz argentino.
Otro plus es que Cooper jugará la Copa Sudamericana, un certamen lleno de mucho nivel que le hará crecer como persona y como jugador.
La Roja tiene otro legionario. Cooper solo tiene 23 años y toda una vida por delante. La “Coopermanía” ha comenzado.