Los resultados de las elecciones al cargo de gobernador en una remota provincia argentina podrían marcar el futuro de la estrategia reeleccionista del presidente Carlos Menem.
Ayer unos 180,000 electores estubieron aptos para decidir quién será gobernador de la norteña provincia de Catamarca. Según los analistas, una derrota del peronismo catamarqueño podría poner fin al intento reeleccionista.
La constitución prohibe a Menem gobernar durante un tercer período consecutivo, pero los continuos intentos por obtener un nuevo mandato provocaron un cisma dentro del partido peronista y despertaron el rechazo de sus rivales internos y de la oposición.
Para evitar la derrota del peronismo, Menem impulsó en Catamarca una agresiva campaña política en la que hizo promesas en favor de su candidato, Ramón Saadi.
"Es evidente que han elegido Catamarca como un trampolín para avanzar en la estrategia reeleccionista", dijo el candidato a vicepresidente de la Alianza opositora Carlos Alvarez, citado por el diario Clarín.
A pesar de las promesas, el escenario catamarqueño es desfavorable a Saadi, quien, según las encuestas, es superado por 15 puntos por el candidato del Frente Cívico, Oscar Castillo.
El candidato es hijo del actual gobernador de Catamarca, Arnoldo Castillo, quien tiene un alto índice de aprobación entre el electorado.
Ambos pertenecen a la centrista Unión Cívica Radical (UCR), agrupación que controla al Frente Cívico catamarqueño y que en 1997 formó junto al izquierdista Frepaso la Alianza opositora.
El viernes, Menem intentó por tercera vez revertir la situación desfavorable a Saadi al participar en el acto de cierre de campaña en el que auguró el triunfo del peronismo y criticó al gobierno de Castillo.
Sin embargo, los catamarqueños aún recuerdan la crisis política que atravesó Catamarca cuando en 1990, mientras Saadi era gobernador, el crimen de la joven María Soledad Morales alteró la tranquilidad de la olvidada provincia.
Las multitudinarias marchas en rechazo a Saadi y la investigación judicial en la que se vieron envueltos parientes del gobernador y miembros del ejecutivo provincial, determinaron la intervención de Catamarca en abril de 1991.
En febrero del año pasado, el hijo de un diputado peronista cercano a Saadi y un empleado catamarqueño fueron condenados a 20 y 9 años de prisión, respectivamente, por el crimen de la joven.
Mientras Menem jugaba sus mejores cartas en la campaña catamarqueña, el alcalde de Buenos Aires y candidato a presidente de la Alianza, Fernando De la Rúa, asestó un nuevo golpe contra la reelección al convocar una consulta popular para el próximo 28 de marzo.
"El pueblo le va a decir no al intento reeleccionista", dijo De la Rúa a Clarín.