Las actividades en las principales ciudades de Ecuador se desarrollaban con relativa normalidad al comienzo de un paro nacional de dos días, el primero que enfrenta el presidente Gustavo Noboa.
El transporte público, las actividades escolares y las labores productivas no registraron mayores inconvenientes, pese a llamados a manifestaciones callejeras formulados por el Frente Patriótico, que reúne a organizaciones sindicales, estudiantiles, profesionales y campesinas.
Al empezar el día, grupos aislados de campesinos indígenas bloquearon algunas carreteras en el centro y sur del país, las que fueron despejadas por efectivos del ejército.
Los sectores fabriles de las principales ciudades, donde tradicionalmente los obreros salían a las calles para bloquear el tránsito, se mantuvieron sin incidentes.
Los gremios del transporte y la poderosa Confederación de Nacionalidades Indígenas, se abstuvieron de sumarse al paro, por considerar que perseguía móviles políticos, y porque planean realizar más adelante sus propias protestas contra el gobierno, según dijeron sus dirigentes.
El Frente Patriótico se opone a la dolarización de la economía y protesta por los aumentos de los alimentos y de los combustibles, por lo cual convocó al paro nacional, el primero que afronta Noboa, en el poder desde enero pasado.
Ecuador está en pleno proceso de dolarización que contempla la circulación del dólar en reemplazo del sucre, en un proceso en marcha, y que debe completarse en septiembre cuando la moneda nacional desaparezca por completo para dar paso a la divisa norteamericana.
José Ormaza, dirigente de los comerciantes informales de Quito, dijo hoy que "tal como está planteada la huelga no amerita que nosotros apoyemos esa medida".
En declaraciones a la prensa, añadió que "nosotros tenemos que trabajar diariamente para sacar nuestro sustento".
De su lado, el ministro de Gobierno, Antonio Andretta, pidió que las demostraciones de protesta se realicen dentro del marco del respeto a la paz ciudadana, pero dijo que la policía y las fuerzas armadas vigilarán las ciudades y sectores rurales, respectivamente.
Noboa mantuvo su decisión de asistir hoy a la Cumbre Presidencial del Grupo de Río, en Cartagena de Indias, pese a la huelga nacional
Noboa, que era vicepresidente, asumió el gobierno tras el derrocamiento del presidente Jamil Mahuad causado por una insurrección indígena y militar, y debe completar un mandato que concluye en enero del 2003.