La fiesta de octubre en las Grandes Ligas comienza hoy en la tarde con los partidos de las series divisionales de las ligas Americana y Nacional.
Tres partidos forman parte de esta jornada que arranca una etapa donde cada victoria es valiosa.
Experiencia vs. ímpetu. Después de haberse convertido en el equipo sorpresa del béisbol profesional de la Liga Nacional, con su llegada a la fase final tras ganar el título de la División Central, ahora los Rojos de Cincinnati están listos para romper también los pronósticos en su duelo con los Filis de Filadelfia.
Los Rojos, que no llegan a la fase final desde la temporada de 1995, son conscientes que el factor experiencia en la competición de postemporada no es su fuerte, pero sí confían en todo el potencial que tienen como equipo ganador.
"Lo más importante es que los jugadores salgan al campo sin pensar en el resultado final sino a sentirse a gusto, disfrutar de la experiencia y dar el máximo de su rendimiento", declaró el director del equipo de Cincinnati, Dusty Baker.
Los Filis, dos veces campeones y actuales defensores del banderín de la Nacional, juegan aún mejor en la competición de octubre que durante la temporada regular, sin que la presión les afecte.
El equipo de Filadelfia ganó la Serie Mundial en el 2008, y el año pasado también la disputaron aunque perdieron con los Yanquis en seis partidos.
Batalla inédita.Los Rays de Tampa Bay y los Rangers de Texas se medirán por primera vez en esta fase.
Con un presupuesto de 72 millones de dólares, los Rays demostraron con su gran juego que son capaces de ganarles a equipos grandes.
En virtud de ostentar el mejor récord de su circuito, los Rays (96 -66) abrirán en casa su serie de primera ronda contra los Vigilantes.
Texas, como equipo, también se muestra feliz de llegar a la fase final y a diferencia de lo que les sucedió las dos últimas veces que estuvieron, en 1998 y 1999, no se van a encontrar con los Yanquis en la primera ronda, en que fueron sus verdugos.