Comenzó a funcionar ayer una comisión creada por el gobierno uruguayo para investigar el paradero de unas 160 personas desaparecidas durante el régimen militar que gobernó el país entre 1973 y 1985.
En el primer día de sesiones, sus integrantes definieron pautas de funcionamiento y el modo en que darán información al público, así como la recepción de datos que puedan ayudar a la búsqueda de las víctimas.
"Sabemos que éste es un tema muy especial, muy sensible (...).Definimos pautas administrativas y vamos a fijar pautas y criterios para que la gente tenga la tranquilidad que puede aportar a esta comisión información con la mayor reserva y confidencialidad", dijo a periodistas Carlos Ramela, secretario de la comisión y asesor del presidente Jorge Batlle.