Árabe es el equipo del momento. Así quedó confirmado ayer.
Orlando “Papi” Rodríguez no tuvo su mejor tarde, pero el ariete necesitó de un instante para bailar a la defensa taurina y definir exquisitamente para darle el título del Torneo Apertura de la LPF a su querido Árabe Unido de Colón.
El conjunto de la costa atlántica, justo vencedor (3-2) de un duelo de vértigo, aprovechó las fallas garrafales del arquero del Tauro, Junior Torres, cuyas “manos inseguras” se convirtieron en cómplices de la tragedia de los suyos. Tuvo culpa Torres en los dos primeros goles colonenses: al minuto 13, le falló el cálculo a la hora de atrapar el balón, situación que aprovechó el espigado defensa Reynaldo Lewin para centrar de cabeza y dejarla a los pies de Víctor René Mendieta Jr., quien tocó y marcó.
Luego, a los 66, con el marcador 2-1, Nahil Carrol cazó mal parado a Torres con una bomba disparada desde unos 25 metros. Era el 2-2.
Temístocles Pérez, quien ingresó tras la lesión del colombiano Luis Escobar, figuró hasta el minuto 66 como el hombre del encuentro. El atacante, criado en el barrio de Santa Cruz, Curundú, fabricó las dos anotaciones taurinas: la primera, al min. 24, y la segunda, al ‘54.
El mal accionar de Torres pudo salirle más caro. A los minutos 26 y 62, ‘Lucho’ Moreno, primero, y Lionel Parris, después, salvaron en la línea goles que su arquero, previas malas salidas, había casi regalado.
Pero la victoria del Árabe fue meritoria. Los muchachos de Richard Parra llegaron más y controlaron mejor el esférico para hacerse con su octavo título en la categoría de honor del balompié nacional.
La linda definición de ‘Papi’ a tres minutos del pitazo final, alentó los cánticos en las tribunas. “Cómo decirle al Tauro que somos campeones... somos los mejores”. Bello espectáculo en el Estadio Agustín “Muquita” Sánchez de La Chorrera.
Buen partido, hasta que apareció el bochornoso show de la violencia. Puñetes, bofetones, patadas, obscenidades... El central Rolando Vidal mostró la roja a Luis “El Matador” Tejada, quien se descompuso y golpeaba a quien se apareciera en el camino.
Eso sí, nada empañó la alegría del Árabe, que en semifinal tuvo que remontar un 3-0 cortesía del Chorrillo para lograr el título alcanzado ayer. Un título muy merecido.