Realizar un evento en Panamá durante octubre conlleva un riesgo que debe considerarse para que sea un éxito. Ese es el de la alta frecuencia de lluvias que caen durante este periodo en todo el país.
En la jornada de ayer del XXXIX Campeonato Mundial de Béisbol las lluvias dijeron presente, tanto en Santiago de Veraguas como en la ciudad de Panamá. Sin embargo, se tomaron medidas y, por lo menos, en el Estadio Omar Torrijos de la cabecera veragüense se pudo reanudar y concluir el encuentro entre Nicaragua y Alemania.
No obstante, esto no ocurrió en la ciudad capital, donde no se pudo realizar el encuentro de fondo entre Japón y Estados Unidos. Un cotejo que era esperado en el Estadio Rod Carew.
Estas circunstancias ratifican lo que se expuso en este medio un día antes del inicio del certamen, cuando se expresó que las lluvias estarían presentes en el transcurso del certamen.
Tradicionalmente octubre es un mes lluvioso y el Mundial es un torneo corto. Así que se espera que se reprogramen varios juegos en los próximos días.
Por lo menos, el hecho de que las jornadas comiencen en la tarde da espacio para ajustar juegos en horas de la mañana.
Sin lugar a dudas, las lonas se podrían utilizar mucho para cubrir los terrenos y es posible que la reprogramación sea constante.
Lo importante en este caso es que todos los partidos s e realicen en el tiempo estipulado. Recordemos que poco tiempo después de que finalice el Mundial se realizarán los Juegos Panamericanos y varios equipos, entre ellos Panamá, tienen que participar.
Lo que nos queda ahora es ser pacientes y lidiar con las lluvias para disfrutar de este torneo internacional.