El delantero canalero Alberto Zapata, hombre espigado, ágil y fuerte, logró reinvindicarse en la noche del martes con su fanaticada panameña, la cual esperaba con muchas ansias de que a sus pies llegará el Dios del “gol”, para salvar a la selección panameña de una posible derrota y por ende, de quedar fuera de los cinco primeros lugares en la culminación de la ronda clasificatoria de la Copa de Naciones de la UNCAF.
Zapata, ficha esencial en el San Francisco FC. del fútbol nacional, con mente fría y calculadora, decisión y coraje, empujó el balón al fondo de las redes, para de esta manera permitir que Panamá, siguiera en carrera hacia el título de esta Copa Centroamericana y hacia la Copa de Oro; certámenes en los cuales el seleccionado panameño, en sus últimas versiones ha tenido un buen desempeño y participación, tanto así que en la pasada Copa de Naciones disputó la final ante su archirrival de Costa Rica.
En una noche de mucha expectativa por parte de ambos equipos y de la fanáticada de unos 300 asistentes en el Estadio Nacional de Honduras, se disputó un encuentro no apto para cardíacos, ya que ambos combinados necesitaban de los 3 puntos, que lo salvaran de la eliminación.
“Zapagol” como muchos le llaman al autor del único tanto panameño, estuvo atento en casi todas las jugadas de sus compañeros, asechando como las aves de rapiña a su presa.
Es por eso, que a los 31 minutos del primer tiempo, al verla jugada de balón parado, un tiro libre perfecto cobrado por su compañero Nelson “el ruso” Barahona, Zapata se transformó en un águila arpía (ave nacional de Panamá), quien con un delicado y majestuoso toque, sorprende a la defensa guatemalteca y al guardameta Jerez, para enviar la esférica al fondo de la cabaña chapina, dándole el triunfo a Panamá y forzando a Guatemala a ir a un repechaje directo contra su similar de Nicaragua, para aspirar de esta manera, por uno de los 5 cupos a la Copa de Oro que se jugará a mediados de este año.