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Con corazón de león Carlos Urrunaga

El guerrero de mil y una batallas, no teme a las adversidades y en cada presentación deportiva pone el 200% de su voluntad, para ser el mejor en cada momento. Carlos Urrunaga es el ejemplo de hoy.


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Es la historia viva llena de barreras que comienza desde que "Carlitos" vio la luz el 7 de septiembre de 1994.

En ese momento lleno de felicidad, los padres y familiares recibían la noticia de que "Carlitos" había nacido con la pierna izquierda más chica que la derecha.

 

Más adelante, cuando apenas el pequeño infante daba sus primeros pasos, otra mala noticia tocaba la puerta de la familia Urrunaga: un pelotazo en el ojo derecho hizo que "Carlitos" perdiera parte de su visión.

Aquellos eran golpes que iban directo al alma... golpes que convierten a cualquier ser humano en un costal de tristeza y lamentos... que matan el espíritu de superación de un individuo.

Pero no a "Carlitos", un niño que hoy no deja de reír ni de jugar.

 

Un niño que a pesar de sus limitaciones físicas patea la pelota al mejor estilo de Ronaldinho... un niño que le gusta correr y saltar como Irving Saladino... un niño de un verdadero corazón de acero.

El público, que se había dado cita a la carrera de los 150 años del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), premiaba una gran escena de coraje y sacrificio.

A la meta de sentencia, luego de recorrer 5 kilómetros, llegaba un pequeño de baja estatura armado de su principal aliada: las muletas.

 

La imagen era fiel testigo de que ese niño de nombre Carlos Urrunaga era el ganador de la medalla de oro, aquella presea de metal que sólo se le entrega a aquel competidor, que a través de los años, demuestra que no existe obstáculo en el mundo que no pueda vencer, a pesar de tener un impedimento físico.

Quizás había cansancio, pero "Carlitos" no lo reflejaba cuando cruzó la meta con tiempo de 40 minutos y 20 segundos. Al contrario, irradiaba alegría, la cual contagiaba a todo aquel que se encontraba a su alrededor.

"Me siento feliz, porque pude lograrlo. Ahora sólo me queda esperar a mi abuela, que también está corriendo", dijo "Carlitos, mientras descansaba en sus muletas de metal.

 

"Yo nací con la pierna izquierda más chica que la derecha. Por eso fue que el año pasado tomé la decisión de que me cortaran una parte de la pierna izquierda", comentó el pequeño de 13 años.

Las declaraciones de "Carlitos" fueron impactantes, porque era difícil creer que un niño a su edad hubiera tomado una decisión tan difícil.

De repente, un abrazo y muchos besos cargados de amor verdadero aparecieron en escena.

Era Doña Luz Espinoza, abuela de "Carlitos".

Inmediatamente, "Carlitos" invitó a su abuela para que participara y reafirmara su última declaración.

"El 28 de diciembre del año pasado, fue que operaron a mi nieto. Él mismo fue quien tomó la decisión que lo operaran, porque la columna le estaba tomando una mala postura, al tener una pierna más larga que otra", explicó.

"Me gusta jugar al fútbol. Trato de imitar a Ronaldinho, el mismo que juega en el Barcelona de España. Hasta celebro igual que él", dijo con mucha alegría.

"Voy bien en la escuela. Me esfuerzo bastante para sacar buenas notas, porque en un futuro quiero ser doctor", agregó.

Así terminaría la entrevista con "Carlitos"; sin embargo, en aquellas declaraciones en las que declara su amor por el fútbol, son las que hicieron que Panamá América volviera a su vida.

La cita era en el Instituto Doctor Alfredo Cantón en San Miguelito, donde "Carlitos" cursa el séptimo grado.

Como se había planeado, el pequeño guerrero habló con su consejera Heidy Caballero de González, para que le diera permiso a él y a sus compañeros.

La profesora no pudo rechazar la petición e inmediatamente todos se dirigieron al Gimnasio Orlando Winter.

Con una pequeña bolsa, en la que llevaba una zapatilla, suéter y pantalón corto, "Carlitos" iba dispuesto a meter muchos goles.

Sin embargo, antes de que los goles fueran una realidad, las pupilas que se encontraban en el lugar filmaron una escena que hace que el más fuerte de los corazones estalle en mil pedazos.

"Cuando practico el fútbol, no me gusta hacerlo con mi prótesis, porque me pesa mucho. Mejor me la quito para jugar mejor", comentó "Carlitos".

"Ya estoy listo para meter muchos goles", enfatizó, mientras conducía el balón con su pierna derecha.

Era impresionante el ver que "Carlitos" tuviera tanto control del balón.

"Yo también practico el atletismo y me gusta saltar al estilo del colonense Irving Saladino. Ahora verás cómo te lo demuestro", confesó.

Una colchoneta gigante apareció en el gimnasio. "Carlitos" tomó distancia y comenzó la carrera. De repente, su cuerpo se desprendió del piso para dar un gran salto.

"No es como el que hace Irving Saladino, pero estuvo cerca", dijo el pequeño.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América