El brasileño Edson Arantes Do Nascimento, Pelé, considerado uno de los dos mejores futbolistas de la historia, reconoció ayer sentir tristeza porque los jugadores de hoy apenas tienen amor y cambian de club por dinero.
"Los ficha el América de México y besan la camiseta, a los seis meses pasan al Toluca y vuelven a besarla; en poco tiempo aman a varios equipos diferentes y es que cambió el sentimiento", aseguró el gran goleador, tres veces campeón mundial.
"Pelé" fue la gran figura en el cierre del congreso mundial del deporte que concluyó ayer en México y al hablar de su vida, recordó haber pasado 17 años en el club Santos, a pesar de haber tenido ofrecimientos de los mejores clubes del mundo.
"Ahora no es así, muchos no quieren estar en la selección de su país porque prefieren al club que le paga más. Es triste", señaló.
Vestido con un traje oscuro con camisa azul y una corbata de dibujos, Pelé dijo que fue un gran jugador porque Dios le dio talento, pero también porque supo cuidar el regalo.
"De joven mi padre me dijo que Dios me dio la dádiva de ser futbolista y yo debía cuidar eso y nunca creerme el mejor. Entonces trabajé muy duro, no fumaba ni tomaba alcohol y eso ayudó", aseguró.
El gran jugador retirado cumplió hace dos días 68 años de edad y los delegados del congreso lo homenajearon al cantarle "las mañanitas" y regalarle un pastel.