“Tenemos la posibilidad de ganar y si creemos en nosotros, lo lograremos”, agregó el mediocampista defensivo, quien estuvo en la alineación que sufrió una goleada por 3-0 ante Croacia en los cuartos de final del Mundial de Francia, en 1998.
El director técnico Rudi Voeller, que estuvo en el equipo que perdió 2-1 con Bulgaria a esa misma altura en la Copa Mundial de Estados Unidos, en 1994, también estaba de ánimo desafiante.
“Tenemos una gran oportunidad de llegar a las semifinales”, dijo el ex delantero, quien también jugó la última vez que Alemania quedó entre los últimos cuatro, camino a su tercer título mundial en 1990 en Italia.
El capitán Oliver Kahn, que fue arquero de reserva en los dos últimos torneos, se mostró más cauteloso.
“Tenemos que ser muy cuidadosos”, dijo. “En 1994 y 1998 éramos los favoritos y todos pensaban que íbamos a pasar a las semifinales. “Estados Unidos será un rival extremadamente duro. Son luchadores que dan todo lo que tienen por su país, igual como nosotros”, agregó.
Después de las últimas dos Copas Mundiales, Kahn quedó aún más decepcionado cuando su equipo fue eliminado tempranamente de la Eurocopa 2000.
Voeller, que se sintió herido por las críticas que siguieron al cuestionado desempeño de su equipo para conseguir una peleada victoria por 1-0 sobre Paraguay, dijo que se necesitaban mejoras.
“Todos los jugadores saben que si juegan como lo hicieron en el primer tiempo contra Paraguay, no será suficiente”, dijo.