PANAMÁ JUEGA hoy su último partido de local en las eliminatorias ante Trinidad y Tobago, encuentro que supone la disputa para los caribeños del cuarto lugar que le daría acceso a la repesca con un país del continente asiático.
Los panameños sólo han sumado dos puntos en toda la hexagonal, producto de dos empates. El primero de ellos en el primer partido de este torneo cuando empató a cero con su similar de Guatemala, en juego realizado en el Estadio Rommel Fernádez.
El otro punto lo obtuvo al empatar con la selección azteca, encuentro que también jugó en casa.
El choque de hoy supondría la despedida de los hermanos Julio y Jorge Dely Valdés de la selección, aunque el primero fue excluido de la convocatoria por el técnico colombiano José "Cheché" Hernández por lesión.
"Este partido hay que jugarlo con seriedad y pensando en el futuro"", manifestó el zaguero Luis Moreno. "Le debemos mucho a la afición, por lo que sería bonito regalarle una victoria"".
Panamá ya eliminada de toda posibilidad jugará hoy con una apatía notable entre los fanáticos, será un partido con ritmo, pero sin mucha salsa.
En tanto, Leo Beenhaker indicó que en el choque de hoy "Panamá no tiene nada que perder. Nosotros nos estamos jugando la oportunidad de ir al repechaje"".
"Para nadie es un secreto que necesitamos los tres puntos, para llegar con más tranquilidad al último partido con México"", agregó.
Por su parte, Costa Rica en su feudo recibe a los Estados Unidos, con bajas sensibles, debido a que su entrenador Bruce Arena decidió darle descanso a sus principales figuras como lo son Landon Donovan, Brian McBride, el volante Claudio Reyna y el arquero Kasey Keller, este último podría ser sustituido por Tim Howard.
Si Costa Rica logra sacar un empate y Guatemala pierde con México, los ticos alcanzarían su tercera clasificación a un mundial de fútbol.
Mientras que más difícil la tiene Guatemala que tiene que viajar al DF, para medirse a la selección azteca.
Las aspiraciones de clasificar para Guatemala dependerán de otros resultados.
Si Panamá pierde, las esperanzas de los chapines terminarían, mientras que si Panamá le gana a Trinidad y Tobago las puertes de Alemania seguirían abiertas.
Con ritmo y nada de sabor
Uno saldrá a la cancha por el orgullo. El otro, obligado a ganar.