La expedición del ejército argentino que subió al volcán Tupungato, en la cordillera de los Andes, para llegar a un avión británico accidentado en 1947, concluyó ayer con el rescate de algunos restos humanos y partes del aparato.
El fin de la expedición fue anunciado por el teniente coronel Ricardo Bustos, jefe del regimiento 11 de infantería de montaña, que tuvo a su cargo el rescate.
En el campamento base instalado en Tres Quebradas, a los pies del monte, se depositaron tres restos humanos trasladados dentro de un baúl de cuero.