El mundo del fútbol rechazó unánimemente cualquier manifestación de racismo en el “calcio”, tras las palabras del exseleccionador italiano y exentrenador del AC Milan, Arrigo Sacchi, que lamentó que en las categorías inferiores haya “demasiados jugadores negros”.
Desde que pronunciara estas palabras, el pasado lunes, durante una ceremonia de premios en Montecatini Terme, las redes sociales y principales diarios se están llenando de comentarios en contra del racismo en el fútbol.
Tras la polvareda levantada, Sacchi afirmó que no es racista, como demuestra el hecho de que cuando entrenaba al Milan, el club fichó a Frank Rijkaard, el centrocampista holandés originario de Surinam.
“Se han interpretado mal mis palabras, no soy racista. Siempre he entrenado clubes con diversos campeones de color y en ellos he apostado por cerrar muchos de sus fichajes. Quería solo subrayar que estamos perdiendo el orgullo y la identidad nacional”, dijo.