La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) confirmó el sábado que el partido entre las selecciones de Bolivia y Brasil por las eliminatorias sudamericanas del mundial de Corea-Japón se realizará en jueves 8 en La Paz, ciudad ubicada a 3.600 metros de altura sobre el nivel del mar.
El partido estaba programado inicialmente para el miércoles 7 de noviembre.
Un comunicado emitido por la CBF subrayó que las gestiones realizadas ante los dirigentes del fútbol boliviano fueron positivas para postergar un día el cotejo.
Brasil se aprestaba a viajar el martes a la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, que está situada a 400 metros de altitud, para concentrarse y trasladarse a La Paz solamente un día antes del cotejo.
La CBF no confirmó si el viaje se producirá el martes o el miércoles ante la postergación del cotejo.
El entrenador del seleccionado brasileño, Luiz Felipe Scolari, dijo que su equipo no solamente tomará previsiones para evitar los efectos de la altura, sino también de los jugadores bolivianos.
"Conozco a algunos de los jugadores bolivianos y su capacidad, como el mediocampista Julio César Baldivieso, y son sumamente técnicos y veloces", anotó.
El seleccionado nacional se concentró el sábado en la granja de Comary en Teresópolis, a pocos kilómetros de Río de Janeiro.
Scolari manifestó "Brasil irá a La Paz a clasificar al mundial y no a cuidarse de los efectos de la altitud".
Agregó "sabemos que los bolivianos en su cancha son difíciles, por lo que no daremos ninguna ventaja".
Será el penúltimo partido del seleccionado brasileño por las eliminatorias mundialistas.El último lo jugarán este mes en la ciudad de Sao Luiz de Maranhao contra Venezuela.
En la actualidad Brasil está ubicado en el cuarto lugar de la tabla de posiciones, detrás de Argentina, Paraguay Ecuador, mientras que Bolivia es octavo.
"Bolivia no tiene nada que perder porque no tiene posibilidades de clasificar al mundial, pero en La Paz siempre nos dio trabajo", expremente ante Bolivia en La Paz.
El comentarista deportivo Juca Kfouri de la radio CBN señaló que desde entonces La Paz es como una "espada de Damócles" que pende sobre el seleccionado.