El presidente argentino, Fernando de la Rúa, recordó el eslogan que usó durante la campaña electoral, al afirmar que si alguien escucha sus conversaciones telefónicas "se aburrirá", en alusión a un reciente peritaje que determinó que sus teléfonos son interceptados vía satélite.
"Si me siguen por satélite se van a pegar una aburrida...", dijo de la Rúa tras una conferencia de prensa.
De esa manera, el presidente argentino recordó en broma la consigna de la campaña que lo llevó al poder en octubre de 1999: "Den que soy aburrido", una frase con la que entonces respondió al reclamo popular de mayor austeridad luego de 10 años de ostentoso liderazgo del saliente presidente Carlos Menem.
Un peritaje realizado por un equipo de expertos de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) reveló recientemente que los teléfonos móviles o de línea fija del presidente y de los ministros del Interior y de Educación estaban siendo monitoreados por un grupo no identificado.
El estudio reveló además que sus teléfonos habían sido "pinchados" con un sofisticado sistema satelital.