Grupos de estudiantes y padres mantenían ayer bloqueado los accesos a la rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que estuvo paralizada por una huelga durante casi 10 meses, dando nueva dimensión al conflicto al restar cuatro meses para las elecciones presidenciales.
Un mes después de que centenares de miembros de la Policía Federal Preventiva (PFP) recobraran las instalaciones de la UNAM y detuvieran en principio a cerca de 1.000 estudiantes, un grupo de "paristas", como llaman a los miembros del Consejo General de Huelga (CGH) y padres de "presos políticos" tomaron la rectoría.
El rector Juan Ramón de la Fuente reaccionó ante lo que llamó "irrupción violenta de paristas en la Torre de la Rectoría" y ordenó la presentación de una denuncia penal contra los responsables, que "buscan desestabilizar nuevamente la institución".
Las autoridades universitarias consideraron que con la recuperación de las instalaciones y el retorno a clases, el 14 de febrero, volvía la normalidad, pero el CGH y sus simpatizantes exigen la liberación de unos 180 de sus compañeros que permanecen presos y una negociación para superar el conflicto, iniciado el 20 de abril de 1999.
Los "paristas" e incluso algunos analistas consideran que el conflicto universitario, que estalló por un aumento en las cuotas de inscripción, no está resuelto y se complica con la existencia "presos políticos", calificativo que las autoridades rechazan.