El panorama electoral en el estado mexicano de Tabasco se complicó ayer con la retirada de los delegados de los partidos de oposición de los puestos donde se desarrolla el escrutinio oficial, en rechazo a lo que de antemano calificaron como "un proceso antidemocrático".
El centro-izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el conservador Partido Acción Nacional (PAN) retiraron a sus observadores de los 35 Consejos Ditristales Electorales donde comenzó el recuento voto a voto que concluirá el domingo.
El PAN demandó la anulación de los comicios, pidió que se convoquen nuevas elecciones por las anomalías registradas en el 79,4 por ciento de las actas de votación y acusó al oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI) de las irregularidades registradas antes, durante y después del proceso de votación.
El PRD rechazó, por el momento, la posibilidad de que se anulen los comicios, pero en cambio reclamó su victoria y dejó entrever que no aceptará otro resultado.
El secretario general del PAN en Tabasco, José Francisco Macosay, explicó que ha ordenado la retirada de sus delegados "para que las autoridades electorales al servicio del gobernador saliente, Roberto Madrazo,no legitimen con nuestra presencia un proceso antidemocrático".