El Oporto y el Anderlecht nuevamente lograron conquistar el título en Portugal y Bélgica, respectivamente, mientras el CSKA Moscú recuperó la hegemonía en Rusia con una semana de antelación.
La terna amplía la relación de dominadores de las ligas del viejo continente, que progresivamente contempla en estas semanas el fin de curso de las competiciones. El Oporto no desperdició el bajón final del Benfica, líder durante gran parte de la temporada, y se proclamó campeón de la Liga portuguesa por vigésima séptima vez en su historia.