La selección ya está en tierras salvadoreñas. Estamos a pocas horas de la gran final en la cual saldremos ganadores.
No teman. No. Temer jamás. El fútbol es tan exacto que el talento impera, pero más que eso la Fe. Ayer Turquí dio ejemplo de esfuerzo y de lucha. Sólo los cobardes se rinden antes de entrar al cuadro.
Y en la selección no hay cobardes. Confió en la generación Tejada, Garcés, Moreno, Penedo y compañía.
Ya todo está claro. Iremos con el 4-4-1-1. Adelante se tendrá que sacrificar a alguien y todo apunta a Blas, excelente recambio para la segunda mitad, aunque la otra opción es Garcés, por su velocidad, en el segundo tiempo.
El que sí está fijo es Tejada, quien ha demostrado sus quilates en el campo. El ambiente hostil no es problema, al final nada de eso juega, sólo el fútbol es lo que impera.