Alberto Contador pasó ayer directamente del Alto de Navacerrada a la historia del ciclismo al convertirse en el primer español que tiene en su palmarés las tres grandes, un éxito que empieza a asimilar el madrileño.
El maillot oro de la Vuelta compareció ante los medios tranquilo, como si nada hubiera pasado, como ajeno a la hazaña recién conseguida, pero satisfecho por haber cumplido a sus 25 años con cada uno de los sueños que le inclinaron por el ciclismo.