El quarterback Ryan Tannehill lanzó para avance de 331 yardas con dos touchdowns, para conducir ayer a Miami a un triunfo aplastante por 23-3 sobre los Jets de Nueva York, que mantienen vivas las esperanzas de los Dolphins de avanzar a la postemporada.
Con estos adversarios de la División Este de la Conferencia Americana y llegar al juego por considerar que era obligatorio ganarlo, los Dolphins (6-6) jugaron con un mayor sentido de urgencia y recetaron a los neoyorquinos (5-7) su tercera derrota seguida.