Solo la gran categoría de Brett Favre, quien tiene títulos de JMV de la liga, ganador del Super Bowl y marcas de TD lanzados en múltiples temporadas, salvó el partido inaugural de Green Bay ante los Raiders, frente a sus propios fanáticos en el Lambeau Field con marcador final de 28 a 24.
Pero Favre salvó mucho más que el honor de su equipo, ya que libró a Ray Rhodes de la humillación de ver perder a sus dirigidos en su primer partido como entrenador de esta franquicia, que en condición de locales, son el equipo más eficiente de los últimos años.
El hecho de haber orquestado un espectacular regreso en el partido al lanzar el TD ganador a eso de 11 segundos del final, no es lo único que debe destacarse en el desempeño de Favre. Literalmente tuvo que trabajar como defensivo y como ofensivo para conseguir el triunfo de su equipo. Fue tal el esfuerzo realizado por el famoso No. 4 de Green Bay, que terminó el encuentro con lágrimas de emoción en sus ojos, reacción poco común en un hombre acostumbrado a la presión y a la rudeza.
Decimos que tuvo que actuar incluso como defensivo, porque en el manejo previo al de la anotación con la que los de casa ganaron, Favre tuvo que "taclear" a un defensivo que estuvo a punto de interceptarle un pase que venía rebotando de un manotazo, muy cerca de la meta del rival. Si no se concretó la tragedia, fue únicamente por la acción decidida del QB de los Packers, quien al ver lo que estaba por suceder, se precipitó sobre el defensivo #51 de Oakland y con su golpe logró que ese jugador soltara la pelota y se decretara un pase incompleto. Para ese momento el encuentro estaba 24 a 21 a favor de los visitantes y faltaban tan solo 2:30 para el final.
La tónica del encuentro previo a los últimos dos minutos y medio, fue la de un Green Bay muy lento, que permitió muchas libertades a sus invitados, al punto de cederle cuatro balones durante el partido, tres de los cuales gracias a intercepciones obtenidas en pases del propio Favre.
Lo que pasaba era que la línea ofensiva no le dada mucha protección a Favre y este jugador fue objeto de toda clase de vejámenes, incluyendo tres "sacks" y golpes muy dolorosos.
También hay que darle mérito a Oakland, quien supo realizar un buen esfuerzo de conjunto para casi aguar la fiesta en Green Bay. Lo que hizo perder a la postre el juego para los Raiders, fueron los dos goles de campo errados por su nuevo pateador, Michael Husted, quien fue adquirido de los Buccaneers como agente libre. También pudiera decirse que el manejo del tiempo y la selección de las jugadas, no fueron las más afortunadas por parte de los Raiders al final del encuentro.
Destacaron los corredores Jordan, Wheatley, Ritchie y Kafman por los visitantes, quienes además de sus labores de acarreadores, supieron asistir a Jett y a Brown en la misión de atrapar balones. Rich Gannon (nuevo QB de los Raiders) lució muy seguro.
Por el lado de Green Bay, aunque Antonio Freeman fue su mejor recibidor (justificando así su nuevo contrato de 42 millones) y Chmura no jugó mal, Favre tuvo que hacer uso de blancos menos frecuentados como Schroeder, Davis, Bradford y Thomason para ganar el partido.
Vale la pena mencionar que las nuevas reglas de la repetición instantánea jugaron un papel importante en el regreso de Green Bay, pues gracias a ella, se rectificó una decisión arbitral de pase incompleto durante el 4to. período, que eventualmente llevó a uno de los dos TD de los locales en ese cuarto final.
Favre terminó con 28 pases completos en 47 intentos, para 333 yardas, 4 TD y 3 INT.
Green Bay tuvo 409 yardas totales y Oakland 363. Los Raiders fueron superiores por tierra y los Packers por los aires. Los visitantes dominaron el balón durante 30:10 minutos y los locales durante 29:41.