Hoy, en horas del medio-día, en un restaurante de la localidad, se dará la firma de un convenio entre la Caja de Ahorros y El Patronato Nacional de Béisbol de las Categorías Menores, en el que ambos organismos se comprometen a fortalecer la organización del beísbol en Panamá, realizando eventos deportivos para niños y adolescentes.
El acto será presidido por el Gerente General del Banco de la Familia Panameña, Carlos Raúl Piad y el representante de COPABECAME, Guy Nacchio.
La gran sonrisa que se dibujó en su rostro mientras celebraba la quinta victoria de su equipo en un Mundial parece haber puesto fin a tres temporadas de agonía, frustración y dudas persistentes.
El domingo por la noche en el estadio internacional de Yokohama pareció pertenecer a una era diferente del tiempo en que tuvo que luchar en los entrenamientos del Inter y enfrentarse a las dudas sobre su futuro.
Desde entonces, ha tenido que vivir acusaciones de que había ganado peso, pánico sobre cada tirón muscular que sufría y la creencia general de que nunca volvería a ser el jugador del pasado. LESIONADO DESDE 1999 La desgracia de lesiones para Ronaldo comenzó a finales de 1999, cuando fue operado de la rodilla derecha.
Su vuelta a los terrenos de juego con el Inter, seis meses después, en la final de la Copa de Italia frente al Lazio, duró sólo seis minutos, tras sufrir una torsión de ligamentos en la misma rodilla.
Esta vez, la dolorosa recuperación llevó casi dos años, pero su vuelta se vio afectada por una serie de frustrantes lesiones musculares. A comienzos de este año, se trasladó a Brasil, donde un equipo de ocho profesionales, entre ellos dos médicos, un experto en nutrición y un fisioterapeuta, pasó un mes dedicado a la estrella.
Esta vez funcionó. Los problemas musculares se esfumaron y los goles de Ronaldo ayudaron al Inter a optar al título de liga italiano hasta el última día de la temporada.
En el Mundial, el futbolista de 25 años demostró que, pese a que aún no está en plena forma, es otra vez un delantero que despierta temores.