El manejador novato Alex Cora, que dirigió a los Medias Rojas de Boston a su cuarto título de la Serie Mundial en 15 años, el noveno de su historia, reconoció al concluir el quinto partido que ganaron a domicilio por 1-5 a los Dodgers de Los Ángeles, que el triunfo no fue tan fácil como pareció.
"No fue tan fácil como la gente cree", destacó Cora, quien hizo malabares con su cuerpo monticular y movió las fichas de manera brillante para facilitar el triunfo de Boston.
La estrategia, el decantarse por David Price como abridor, y el bateo explosivo del primera base Steve Pearce fue la fórmula perfecta que el coach Cora logró utilizar para que los Medias Rojas consiguiesen la gran victoria y se alzasen con la gloria en este Clásico de Otoño.