LA VIDA de la nadadora panameña Eileen Coparropa, de 25 años de edad, se desenvuelve actualmente entre el trabajo, los entrenamientos y la nostalgia que, algunas veces, le produce el anhelo de volver a representar al país.
Quien le ha dado -desde los seis años de edad- 572 medallas a Panamá (467 de oro, 75 de plata y 30 de bronce) no descarta regresar a la pileta, ya que -afirmó- su "capítulo deportivo aún no se ha cerrado". He aquí lo que la tres veces olímpica nos dijo:
E.C. Estoy dedicada a mi trabajo y mi carrera de Logística. Tengo una posición gerencial en una compañía de telecomunicaciones, estoy apasionada por mi trabajo.
E.C. La verdad es que sí extraño muchísimo representar a Panamá. Especialmente esos momentos donde escuchaba el Himno Nacional (. Alcanzamos por fin la victoria.) después de ganar alguna carrera. No sólo extraño representar a mi país, sino también vivir en mi país. Ojalá algún día se dé la oportunidad de regresar, y formar una familia en Panamá.
E.C. ¡Por supuesto! Yo siempre tendré un alma competitiva, no importa dónde vaya ni qué esté haciendo, siempre ando en competencia.
E.C. Pienso que todos mis sueños se harán realidad con el favor de Dios, y si no se me cumplen, será por alguna razón fuera de mi alcance. Mis lemas favoritos son "Todo pasa por una razón" y "no hay mal que por bien no venga".
E.C. Siempre me mantengo entrenando. La verdad es que ahora me he dado un poco de tiempo a mí misma y a mi carrera profesional que tanto sacrificio me costó.
E.C. ¡Por supuesto! Gracias a la natación pude viajar por el mundo, conseguir una educación de primer nivel y darle glorias a mi país.
E.C. Cuanto extrañé no estar allí. Estaba viendo los resultados y me alegró por Edgar (Crespo) quien ganó bronce.
Los Centroamericanos y del Caribe son una gran oportunidad para los mejores atletas y es la vitrina para lograr una oportunidad de oro. Por eso son tan competitivos y de allí que en su mayoría todos los competidores vienen del nivel de la NCAA. Justamente en Maracaibo 98 (17 años) cuando yo gané las dos medallas de oro e impuse récords, fui contactada por entrenadores norteamericanos que vieron mi potencial para el deporte universitario. Y eso cambió mi vida y mi futuro. Mi deporte avanza igual como nadamos, súper rápido, siento tristeza por el nuestro, necesita refuerzos, sangre nueva, visión y actualización.
E.C. Romper con los paradigmas sobre musculaturas. Los padres deben permitir que sus hijas hagan cualquier deporte. La práctica no hace masculinas a las mujeres, sino todo lo contrario, desarrolla, moldea y tonifica.
E.C. Bueno, por supuesto que me hubiera gustado que los récords míos se quedaran para siempre, pero me alegro mucho que el nivel haya subido. Los récords son para mejorarlos.
E.C. No descarto nada, mi capítulo deportivo aún no se ha cerrado.
E.C. Súper orgullosa de ese panameño. Irving es un ejemplo para todos nosotros, sus ganas de seguir adelante lo han llevado a triunfar.
E.C. Todavía está caminando, yo pensé que escribir un libro era un poco más fácil. Ya tengo varios capítulos, y cada momento que me pongo al frente de la computadora se disparan miles de pensamientos, recuerdos, experiencias que mis dedos no pueden trasmitir tan rápido, pero trabajo en eso.
E.C. Que no se "maten", que utilicen esa fuerza y la conviertan en ejecutorias de trabajo hacia el deporte.
E.C. Sí verdad? Qué lindo sería competir por mi país, pero no sé. Todavía falta tiempo. Un abrazo para todos esos panameños que siempre se acuerdan de su "sirenita de oro", yo también los recuerdo con cariño y extraño sus saludos. Pronto estaré de visita por mi tierra hermosa con su gente bella.
Nació en ciudad de Panamá el 31 de marzo de 1981.
Se graduó del Colegio La Salle de Panamá en 1998.
Cuenta con una licenciatura en Negocios Internacionales con Especialización en Mercadeo y otra en Logística. Ambas por la Universidad de Auburn.
¡Corazón de oro!
Eileen Coparropa extraña las competencias y habla sobre su carrera en los Estados Unidos.