El holandés Dick Advocaat, seleccionador coreano, afirmó ayer al llegar la expedición a su concentración de Colonia que espera repetir, "al menos", el éxito del equipo asiático hace cuatro años cuando alcanzó por primera vez en su historia las semifinales del Mundial.
Alrededor de 300 personas, entre coreanos y alemanes, brindaron un caluroso recibimiento a la selección, que aterrizó en Colonia y después se desplazó en un autocar con los colores rojo y blanco del equipo a su lugar de concentración en la localidad cercana de Bernsberg.
Corea, anfitrión junto a Japón de la anterior Copa del Mundo, logró el hito de clasificarse para las semifinales al eliminar en octavos a Italia y en cuartos a España, en una agónica tanda de penaltis.
Alemania frenó el camino a la final de los asiáticos al imponerse por 1-0, lo que no impidió que el entonces seleccionador Guus Hiddink fuera considerado como un héroe por todo el país.
El centrocampista del Manchester United, Park Ji-Sung es la gran figura del equipo.