Corea del Sur cortó el vuelo de las Súper Águilas nigerianas y aseguró, con un empate en Durbán (2-2), su clasificación para los octavos de final en detrimento de Grecia.
Después de dos derrotas, Nigeria salió en busca de una victoria que les diera el acceso a octavos.
En cambio, Corea se fue al ataque y ya en el segundo minuto, forjó una buena jugada por la derecha, que terminó con remate desviado y contusión de Chungyong, al chocar con el portero Enyeama.
Minutos después, fue el nigeriano Shittu el magullado. Nadie rehuía el choque y en el minuto 12, Odiah, forcejeando con su par, logró colgar el balón sobre el área, donde Uche ganó la partida a Duri y marcó por bajo el 1-0.
Frente a los toques en corto del adversario, los coreanos, sin la calidad suficiente para jugar a la velocidad que lo estaban haciendo, se empeñaron en lanzar pases largos a sus puntas, que casi siempre eran controlados por la defensa nigeriana.
Uche sacó de la nada un disparo al poste desde la media luna del área, tras ganar la espada a su marcador. Era el m.37 y pudo haber puesto el encuentro muy favorable, pero en la jugada siguiente llegó el empate. Sungyueng sacó una falta desde la izquierda y Jungsoo, entrando al segundo palo, falló el remate de cabeza, pero el balón tocó en su pierna y se fue adentro.
El partido cambió de signo en el m.49 cuando Park Chuyoung, de falta directa, colocó el balón junto al palo izquierdo de Enyeama. El 2-1 retribuía la movilidad y el juego directo de los asiáticos.