Las autoridades deportivas de Corea del Sur y Japón dijeron que la Copa Mundial de fútbol, que organizaron en forma conjunta, había producido un acercamiento entre las dos naciones.
El mundial generó una dimensión totalmente nueva en las relaciones bilaterales entre los dos países"", afirmaron los comités organizadores de ambas naciones en un comunicado conjunto.
Este es un evento verdaderamente histórico si se considera lo que eran las relaciones entre Corea y Japón en años recientes. La Copa Mundial logró impulsar las relaciones coreano-japonesas en una dirección positiva"", agrega.
Corea del Sur y Japón mantienen relaciones tensas desde hace años con motivo del resentimiento generado por la ocupación japonesa de la península pasada en la primera mitad del siglo pasado.
La animosidad era tal que ninguna de las dos se mostró dispuesta a ceder en la puja por la sede del mundial y la FIFA, temerosa de las tensiones que hubiera podido haber si se pronunciaba a favor de una, optó por organizar el mundial en los dos países, en una decisión sin precedentes.
La idea generó muchas suspicacias, las cuales han desaparecido totalmente. La impresión generalizada es que la organización compartida del mundial fue un gran éxito. "Esos temores y aprehensiones resultaron sin fundamento"", señala el comunicado.
"Cuando los errores arbitrales benefician, nadie habla de ellos. Si son los equipos pequeños los afectados, nadie se escandaliza. ¿Quién se acuerda de que Italia se calificó para la segunda vuelta en el 98 gracias a un penalti inexistente de Chile?", se pregunta.
"De acuerdo. Hay que tomar medidas para evitar en la medida de lo posible los errores, pero no podremos eliminarlos totalmente", dice el francés, que reconoce que el problema esta vez ha sido "la acumulación de errores que han beneficiado a Corea del Sur".
"Pero hablar de complot o de conspiración como han hecho ciertos periódicos es totalmente inapropiado", critica. Platini se muestra de acuerdo con el presidente de la FIFA, Sepp Blatter, en el rechazo del apoyo de la cámara de vídeo para los árbitros, pues no serviría más que para señalar si un balón se ha salido del campo.