Son la versión futbolística de los tres tenores. Los tres últimos seleccionadores que conquistaron la Copa Mundial de la FIFA, el alemán Franz Beckenbauer, el francés Aimé Jacquet y el brasileño Carlos Alberto Parreira- se sentaron con FIFAworldcup.com para contar la historia del primer campeonato asiático. En la primera parte de las dos que componen esta entrevista, los técnicos hablan de las sorpresas y las decepciones, e intentan explicar el prematuro fracaso de los principales favoritos del torneo.
Franz Beckenbauer- Los anfitriones, sin duda. Corea, que nunca había pasado de la primera ronda, ha llegado a las semifinales, y eso le va a dar un gran impulso. Ha sido toda una experiencia para mí ver cientos de miles de hinchas bailando alrededor del estadio y en las calles. Corea nunca había vivido nada igual. Japón también se clasificó para la segunda ronda por primera vez, pero se notó que le faltaba un poco de experiencia para este tipo de acontecimientos. Los japoneses llegaron a octavos antes de ser despachados por Turquía. Pienso que fue bueno para el torneo que Japón y Corea sobrevivieran a la primera ronda, porque si un anfitrión queda fuera de combate demasiado pronto, eso le quita mucha emoción a la competición.
Aimé Jacquet - Ha habido varios. Japón fue uno de ellos; este torneo ha constituido un hito para la selección japonesa. Pero la gran sorpresa ha sido la República de Corea, con su juego dinámico y su inmenso espíritu. Luego está Turquía, un equipo fuerte que estuvo fantástico en su semifinal contra Brasil. Todos han traído algo nuevo a este deporte, y el fútbol ha mejorado mucho con ellos.
Carlos Alberto Parreira - Corea, pero su ascenso no ha sido repentino. Los coreanos han sido fuertes desde los años 70, y han participado en cinco Copas Mundiales consecutivas. Lo que ha pasado es que, en casa, con una buena preparación y una buena organización, han jugado bien. Hiddink ha realizado un trabajo maravilloso, y ellos también han tenido la ventaja de haber podido prepararse durante cuatro años al no tener demasiados jugadores en el extranjero. Nadie ha podido aguantar el ritmo que han impuesto con su velocidad y su energía. Senegal también me ha impresionado, pese a que antes de este campeonato jugó entera la Copa Africana de Naciones con todo el equipo y llegó a la final. Turquía también, aunque se vio favorecida, al no toparse con un gran equipo hasta las semifinales.
FB - La caída tan prematura de las selecciones favoritas. La defensora del título, Francia, cayendo en la primera ronda sin marcar siquiera un gol. Eso fue obviamente una auténtica decepción. Argentina, con todas sus estrellas, también se fue pronto. Luego fue Italia, luego Inglaterra: fue una pena perderlas a todas. Los dos países organizadores deben de haber sentido una gran desilusión al perder tantos equipos grandes pero, gracias a Dios, Corea y Japón se clasificaron, lo que de alguna forma salvó el torneo para ellos.
AJ - De nuevo, hay varias. Los grandes equipos, los favoritos, como Argentina, Francia e Inglaterra, que cayeron todos. Incluso España, que tenía mucho que decir, e Italia.
CAP - Francia, Argentina y, en menor medida, España, porque alcanzó los cuartos de final. No comparto la opinión de muchos en mi país [Brasil], que piensan que el nivel se ha allanado, se ha equilibrado o ha descendido. Creo que la razón es que tienen a tantos jugadores fuera que no pueden prepararse y entrenarse como es debido.