Las declaraciones de una dirigente izquierdista sobre un presunto clima de corrupción en el gobierno desató ayer una tormenta de acusaciones y contra acusaciones por parte de dirigentes políticos.
María Julia Muñoz, secretaria general de la intendencia municipal de Montevideo, dijo la semana pasada que el sistema político "está corrompido" y eso podría "llevar a una menemización", en alusión al gobierno del presidente argentino Carlos Menem.
Pero excluyó de sus denuncias a su propio partido, el Encuentro Progresista Frente Amplio, lo cual suscitó críticas de rivales políticos.
"El sector político que se considere invulnerable a la corrupción es el más vulnerable de tos", dijo el pre candidato presidencial del Partido Nacional, Juan Andrés Ramírez, mientras el diputado del oficialista Partido Colorado, Julio Aguiar, pidió la destitución o renuncia de Muñoz.
El senador del Partido Nacional Jorge Gandini recordó casos de presunta corrupción en los que estaban involucrados dirigentes del Encuentro Progresista Frente Amplio, como la concesión de 60 millones de dólares en subsidios a empresas de transporte de pasajeros, la transferencia de fondos de la municipalidad a las cuentas personales de uno de sus directores y la expulsión de un edil y dirigente comunista del gremio de taxistas por presuntas irregularidades.
En sus declaraciones la semana pasada, Muñoz aludió genéricamente a una serie de episodios que involucraron a ex ministros y otros dirigentes en casos de presunta corrupción.
El Frente Amplio gobierna Montevideo desde 1990 cuando ganó por primera vez las elecciones municipales.